Un hongo resistió los protocolos de la NASA y encendió alertas por posible contaminación de Marte

Investigadores hallaron esporas de Aspergillus calidoustus en salas limpias donde se preparan naves y comprobaron que sobreviven a radiación, frío extremo y condiciones simuladas del planeta rojo.

Fecha/Hora: 21/04/2026 08:13 Cód. 110737 Tiempo de lectura: 2.78 minutos.
Un hallazgo inesperado encendió alarmas en el mundo científico y espacial: un hongo microscópico detectado en salas limpias vinculadas a misiones de la NASA logró resistir pruebas extremas que simulan el ambiente de Marte y el espacio exterior, algo que pone en duda la efectividad de los actuales protocolos de descontaminación.

El estudio fue publicado en la revista Applied and Environmental Microbiology y estuvo a cargo de científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) del Instituto de Tecnología de California (Caltech), junto con especialistas de la NASA, la Universidad de Mississippi, la Universidad Libre de Berlín, la Universidad Estatal de Colorado y otros centros de Estados Unidos y Alemania.

Según remarcaron los autores, el descubrimiento genera preocupación porque podría aumentar el riesgo de contaminación biológica en futuras misiones, tanto a Marte como a la Luna y otros cuerpos celestes.

Un hongo resistente dentro de un ambiente ultracontrolado
Las llamadas salas limpias son instalaciones especialmente diseñadas para evitar cualquier contaminación biológica en instrumentos o piezas que luego viajarán al espacio. Allí se aplican controles estrictos para eliminar bacterias y microorganismos.

Sin embargo, los investigadores aislaron 27 cepas de hongos presentes en estos espacios y encontraron que una especie en particular, Aspergillus calidoustus, resultó ser la más resistente.

El trabajo confirmó una sospecha previa: los hongos podrían soportar condiciones donde otros microorganismos no sobreviven, y eso abre un nuevo desafío para la llamada "protección planetaria".

Pruebas extremas: radiación, frío y baja presión
En el laboratorio, los científicos sometieron las esporas del hongo -conocidas como conidias- a condiciones que imitan el viaje espacial y el entorno marciano.

Según detallaron en la publicación, se las expuso a radiación ultravioleta, temperaturas inferiores a los 60 grados bajo cero, presión atmosférica muy baja, regolito marciano simulado y radiación ionizante.

Además, aplicaron el método estándar de esterilización utilizado en misiones espaciales: la reducción microbiana por calor seco, un procedimiento habitual en instrumentos que serán enviados fuera del planeta.

Pero los resultados fueron contundentes: las esporas resistieron la mayoría de las pruebas y solo pudieron ser eliminadas completamente cuando se combinó frío extremo con radiación intensa.

De acuerdo con los investigadores, incluso soportaron una dosis de radiación equivalente a seis meses de viaje interplanetario.

Una amenaza para la protección planetaria
El estudio advierte que este tipo de resistencia plantea un riesgo concreto: que microorganismos terrestres lleguen accidentalmente a Marte u otros cuerpos celestes, alterando su ecosistema y afectando futuras investigaciones sobre vida extraterrestre.

En ese sentido, los expertos remarcaron que la NASA históricamente enfocó sus controles en bacterias, pero que los hongos podrían representar un punto ciego dentro del sistema de esterilización actual.

Revisar protocolos antes de nuevas misiones
En el contexto de decenas de misiones planificadas o en marcha -con lanzamientos hacia la Luna, Marte, asteroides y telescopios espaciales- los científicos recomendaron que los protocolos se actualicen.

En particular, sugirieron incorporar controles más estrictos para detectar y eliminar hongos dentro de las salas limpias, y que la vigilancia fúngica sea parte clave de las medidas de seguridad biológica.

El hallazgo deja una advertencia clara: la vida microscópica terrestre podría ser mucho más resistente de lo que se creía, incluso en los entornos más controlados del planeta.