La entrega de los premios Ana Frank, a 50 años del golpe

El principal reconocimiento del Centro Ana Frank fue para los integrantes del Tribunal del Juicio a las Juntas. Hubo homenajes a Sara Rus y Luis Alberto Spinetta. Y premios para Víctor Heredia, Moria Casán, Claudia Piñeiro, Leonardo Sbaraglia y Natalia Oreiro, entre otros.

Fecha/Hora: 09/06/2026 08:37 Cód. 111227 Tiempo de lectura: 4.98 minutos.
A 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar, el Centro Ana Frank Argentina (CAFA) para América Latina realizó la tercera edición de sus premios con una fuerte impronta en el reconocimiento a la lucha por los derechos humanos. El centro homenajeó a Sara Rus, la madre de Plaza de Mayo línea fundadora que sobrevivió al Holocausto, y premió a los integrantes del Tribunal del Juicio a las Juntas Militares, quienes recibieron el principal reconocimiento en una ceremonia realizada en el Teatro Alvear. En el plano cultural también hubo homenajes para Luis Alberto Spinetta y fueron reconocidas figuras como Víctor Heredia, Moria Casán, Claudia Piñeiro, Leonardo Sbaraglia y Natalia Oreiro.

“Me llamo Sara Rus, soy una sobreviviente de la Shoah y madre de un hijo desaparecido”. La voz y el rostro de Sara, fallecida a los 97 años en 2024, aparecieron en la pantalla del escenario a las 19.30 del lunes. Era el inicio del homenaje a la madre de Plaza de Mayo que, en la pantalla, continuaba: “Me propuse hablar y seguir hablando porque no quiero que desaparezca la memoria, que es lo más importante”.

Entonces subieron al escenario Natalia Rus, hija de Sara, y las nietas Paula y Alejandra, quien aseguró que “el centro Ana Frank era también la casa de mi abuela” y agregó que “ella tenía para dar su testimonio y todo su amor”. El reconocimiento fue entregado por Gabriel Hochbaum, vicepresidente de la institución, quien sostuvo que “seguimos viviendo un mundo lleno de odio y su historia nos inspira a sentir que no todo está perdido y que es necesario defender la democracia como valor absoluto y primordial”.

Antes se había entregado el premio principal, en el marco de la conmemoración por los 50 años del golpe. León Arslanian, Ricardo Gil Lavedra, Guillermo Ledesma, Jorge Valerga Aráoz, María Torlasco --hija del fallecido Jorge Torlasco-- y Andrés D’Alessio hijo -- en representación de su padre fallecido-- subieron al escenario para recibir el premio por su “compromiso con la justicia en el juicio a las juntas, la defensa de la democracia y derechos humanos”.

Arslanian tomó la palabra en representación de sus colegas y aseguró que el reconocimiento “no es una distinción más sino una que representa profundos valores”. Sostuvo que las reflexiones de Ana Frank “tienen un enorme fundamento moral que ha inspirado los cursos de acción, decisiones y caminos que siguieron las organizaciones de derechos humanos y los tribunales de justicia como el que integramos”. Pidió, al final, “reemplazar discursos de odio por discursos de amor”.

El premio fue presentado por el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, quien calificó al galardón como un “homenaje civilizatorio” y un “reconocimiento al momento en que la democracia decidió no fundirse en el olvido”. Entre los presentes se encontraban también el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y el gobernador de Chubut, Ignacio Torres.

Al inicio de la ceremonia, el diputado nacional Nicolas Trotta y el legislador porteño Matías Barroetaveña entregaron a Héctor Shalom, presidente de la fundación Ana Frank, diplomas de reconocimiento al evento en nombre de la Cámara de Diputados y de la Legislatura. Shalom aseguró que el evento ya se transformó en un “hito cultural de nuestra ciudad”, agregó que cada premiado constituye un “mensaje de valía” para el CAFA y llamó a fortalecer la democracia con “inclusión social y políticas de paz”.

Otro video irrumpió con voz e imágenes del flaco Spinetta: “Toda la vida tiene música hoy”, cantó. No fue la única pieza musical. Vera Spinetta se subió al escenario para interpretar “Plegaria para un niño dormido”. Recibió la placa de homenaje y no le hizo falta un discurso demasiado extenso: “Deseo profundamente que que su mensaje, su música y sus palabras se multipliquen entre nosotros y se haga cada vez más grande”, dijo.

El tramo cultural se había iniciado con la premiación a Ernesto Tenembaum “por su compromiso con la verdad, la libertad de expresión y la defensa de los valores democráticos” y a Claudia Piñeiro por “dedicar su escritura a la promoción de la justicia, los derechos de las mujeres y la libertad de expresión”. Tras agradecer el reconocimiento, Piñeiro destacó que el CAFA defienda la universidad pública y los derechos de las mujeres y la comunidad LGBTIQ+.

Por esto último llegó el reconocimiento a Moria Casán, quien subió a recibir el galardón al grito de “no puedo creer este premio”. “No es un premio más, tiene una gran connotación ética y de valores. Nunca negocié mi libertad y fui una militante de la autenticidad. Debemos respetar para poder vivir en esa diversidad hermosa”, cerró.

El reconocimiento a Natalia Oreiro estuvo enmarcado en la premiación a la película La mujer de la fila, que muestra la historia de lucha de Andrea Casamento por la liberación de su hijo injustamente encarcelado. Oreiro envió un video en el que sostuvo que “hoy más que nunca necesitamos no mirar para otro lado para tener un camino hacia la paz, la tolerancia y la diversidad”. El reconocimiento fue en conjunto con Benjamín Ávila, director de la película.

El premio fue entregado por Victoria Ginzberg, secretaria de redacción de Página 12, en representación del Grupo Octubre. Ávila apuntó que “hoy en nuestro país quieren callar a los artistas y comunicadores mientras destruyen el sistema productivo y social, a los jubilados, discapacitados y a las universidades". "Aunque callen a uno, a dos, a cien, hay miles más que seguiremos comunicando“, cerró.

Leonardo Sbaraglia, por su parte, fue reconocido por “su trayectoria de compromiso social a través del cine y el teatro”. “Debemos seguir preguntándonos qué hacemos con la memoria en nuestro presente; la memoria habla de nuestra capacidad activa de mirar al otro y de no sentirnos indeferentes ante el dolor ajeno”, sostuvo el actor.

Víctor Heredia también fue premiado por “sus mensajes de paz y defensa de los derechos humanos”, aunque no estuvo presente para recibir el reconocimiento.