Nacionales: El movimiento responde a una combinación de factores externos y locales

El dólar mantiene la racha alcista al inicio del mes y el mercado ya pone la mira en un nuevo equilibrio cambiario

Tras cerrar junio con su mayor avance mensual del año, el tipo de cambio oficial volvió a subir en el inicio de julio y alcanzó máximos desde noviembre de 2025.

Fecha/Hora: 02/07/2026 09:31 Cód. 111451 Tiempo de lectura: 3.3 minutos.
El dólar oficial comenzó julio con una nueva suba y consolidó el cambio de tendencia que se observó durante junio, luego de varios meses de relativa estabilidad. El tipo de cambio mayorista avanzó el miércoles hasta los $1.489 por dólar, mientras que el minorista en el Banco Nación cerró en $1.510, ambos en los niveles más altos desde noviembre de 2025.

La aceleración del tipo de cambio se produce después de que junio registrara la mayor suba mensual del año para el dólar oficial, cercana al 5%, reabriendo el debate sobre cuál será la dinámica cambiaria durante el segundo semestre.

En el mercado, sin embargo, la expectativa sigue siendo la de un ajuste gradual antes que un salto discreto. Los contratos de dólar futuro continúan reflejando esa visión: descuentan un tipo de cambio mayorista cercano a los $1.655 hacia diciembre, muy por debajo del techo de la banda cambiaria vigente.

En paralelo, el mercado también sigue de cerca las señales que emite el Banco Central a través de su participación en distintos segmentos del mercado cambiario. Operadores sostienen que las recientes intervenciones en futuros y la colocación de instrumentos dollar linked buscan moderar las expectativas de devaluación y evitar movimientos bruscos del tipo de cambio, mientras el Gobierno intenta encontrar un nuevo equilibrio compatible con la desaceleración de la inflación.

Roberto Geretto, analista de Adcap Grupo Financiero, señaló días atrás que el Banco Central habría vuelto a intervenir en el mercado de futuros luego de reducir significativamente su posición vendida. Según explicó, esa estrategia, junto con la venta de bonos dollar linked, apunta a ofrecer cobertura cambiaria y contener la volatilidad del dólar. "La clave será encontrar un equilibrio entre un dólar que no quede demasiado atrasado para permitir acumular reservas, pero que tampoco se adelante al punto de complicar el proceso de desinflación", sostuvo.

En las mesas de dinero también comienza a instalarse la idea de que el Gobierno estaría cómodo con un tipo de cambio algo por encima de los niveles observados durante el primer semestre, aunque todavía lejos del techo de la banda cambiaria.

Qué explica el cambio de tendencia en el dólar
Los analistas coinciden en que el movimiento responde a una combinación de factores externos y locales. Por un lado, comenzó a reducirse la oferta estacional de divisas tras el fin de la liquidación de la cosecha gruesa, uno de los principales factores que sostuvo la estabilidad cambiaria durante buena parte del primer semestre.

Al mismo tiempo, el fortalecimiento del dólar a nivel global, impulsado por un tono más restrictivo de la Reserva Federal de Estados Unidos, volvió a presionar sobre las monedas emergentes, incluida la argentina.

A nivel local también influyó el reacomodamiento de la liquidez en pesos luego de las operaciones de absorción realizadas por el Banco Central durante junio, lo que modificó parcialmente la dinámica del mercado cambiario.

El economista Gustavo Ber sostuvo que el tipo de cambio "podría experimentar otro reacomodamiento, aunque no mucho más allá de los $1.500 durante julio", en un contexto donde el Gobierno buscaría mantener un ritmo de depreciación consistente con la desaceleración de la inflación.

Las expectativas implícitas en el mercado de futuros también reflejan esa visión. Si bien prevén un sendero ascendente para el dólar durante el segundo semestre, descuentan una evolución gradual hasta ubicarse en torno a los $1.650-$1.660 hacia fin de año.

La atención pasa al segundo semestre
Con una menor oferta de dólares del agro, el comportamiento de la demanda de divisas y la estrategia de intervención oficial pasarán a ser los principales factores que seguirán los inversores en las próximas semanas.

En ese contexto, el mercado buscará determinar si la suba registrada desde junio representa simplemente una corrección luego de varios meses de atraso relativo o el comienzo de una nueva etapa de mayor volatilidad cambiaria.