Grossi quedó segundo en la carrera por la ONU en una votación que debilitó a los favoritos
El argentino bajó de ocho a seis apoyos, pero desplazó a Rodrigues-Birkett. Grynspan sigue primera con nueve y la falta de consenso mantiene abierta la elección.
Fecha/Hora: 08/10/2026 09:18
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Rafael Grossi quedó segundo en la carrera para conducir las Naciones Unidas, pese a perder dos apoyos en una quinta votación que debilitó a los principales candidatos. El argentino reunió seis votos favorables y desplazó a Carolyn Rodrigues-Birkett, que sufrió una caída todavía mayor, mientras Rebeca Grynspan conservó el primer puesto pero también retrocedió.
Según los resultados de la votación secreta reconstruidos por Reuters, ninguno de los nombres que encabezaban la competencia salió fortalecido. Grynspan pasó de diez a nueve apoyos; Grossi bajó de ocho a seis; y Rodrigues-Birkett cayó de ocho a cinco.
Grossi quedó segundo, pero perdió dos votos
Grossi obtuvo seis apoyos, siete votos en contra y dos sin opinión. En la ronda anterior había alcanzado ocho respaldos y siete rechazos, sin abstenciones. El retroceso más pronunciado de Rodrigues-Birkett modificó, sin embargo, el orden de la carrera y dejó al argentino solo en el segundo lugar.
La secuencia completa muestra los vaivenes de su candidatura: 7, 7, 5, 8 y 6 votos favorables desde el 30 de julio. PassBlue, medio especializado en Naciones Unidas, registró las cuatro primeras rondas y la recuperación de tres votos que Grossi había conseguido el 29 de septiembre.
La lectura es doble: mejoró su posición relativa, pero no su caudal propio. Quedó segundo porque su principal competidora inmediata retrocedió todavía más.
Grynspan sigue primera, pero perdió fuerza
Grynspan continúa al frente de los siete postulantes, aunque quedó con nueve votos favorables y aumentó su nivel de rechazo. Sigue así en el piso necesario para que el Consejo de Seguridad recomiende un candidato a la Asamblea General, siempre que no aparezca el veto de alguno de sus cinco miembros permanentes.
Hasta ahora, las cinco rondas se realizaron con papeletas idénticas para los 15 integrantes. Por eso todavía no puede saberse si alguno de los votos negativos pertenece a EEUU, China, Rusia, Francia o Reino Unido.
Como ya adelantó BAE Negocios, la carrera entra ahora en la etapa de los vetos, cuando empezará a verse si alguno de los principales candidatos enfrenta el rechazo de una potencia con capacidad de bloqueo.
EEUU y China, detrás de la definición
La falta de un liderazgo claro mantiene en el centro la relación entre EEUU y China. En ámbitos diplomáticos circula desde hace semanas la versión de que Washington mira con mejores ojos a Grossi, mientras Beijing aparece más receptivo a una candidata mujer de América Latina.
China expresó su preferencia por que la próxima secretaria general sea una mujer latinoamericana, según consignó PassBlue. Esa posición favorece objetivamente a candidatas como Grynspan, aunque no implica un respaldo formal a un nombre determinado.
También existen interrogantes sobre Rusia. Fuentes diplomáticas citadas por el medio especializado señalaron posibles reservas de Moscú hacia candidatos con ciudadanía de países de la Unión Europea o de la OTAN; Grossi, además de argentino, posee ciudadanía italiana.
Del lado estadounidense tampoco existe una proclamación pública de respaldo al argentino. El verdadero mapa de preferencias del P5 sigue oculto y recién comenzará a aclararse cuando las votaciones permitan distinguir los sufragios de los miembros permanentes.
Malvinas y el interrogante británico
La cuestión Malvinas también aparece entre las variables que rodean la candidatura argentina. Las recientes medidas del Gobierno contra empresas vinculadas con la explotación petrolera en las islas y la reivindicación de soberanía de Javier Milei volvieron a elevar la tensión con Londres.
Ese escenario alimentó especulaciones sobre la posición británica frente a Grossi. No existe, sin embargo, una definición pública de Reino Unido que permita afirmar que vaya a bloquearlo por la disputa de soberanía.
¿Puede aparecer otro candidato?
La falta de consenso vuelve a alimentar otra posibilidad: que ninguno de los siete postulantes actuales consiga destrabar la elección y aparezca un candidato alternativo.
Reuters señaló que el debilitamiento de Grynspan podría incentivar el ingreso de otros nombres. No sería un escenario inédito: en 1996, el veto estadounidense a la reelección de Boutros Boutros-Ghali abrió el camino a Kofi Annan; y en 1981 hicieron falta 16 rondas antes de que surgiera Javier Pérez de Cuéllar.
A menos de tres meses de que Antonio Guterres termine su mandato, la quinta votación cambió el orden de la carrera sin fortalecer a ninguno de sus principales protagonistas. Grynspan sigue primera con nueve apoyos, Grossi quedó segundo con seis y Rodrigues-Birkett cayó al tercer lugar.
Grossi consiguió así una mejor posición con peores números. La próxima etapa mostrará si ese segundo puesto le permite reconstruir apoyos o si la entrada en escena de los vetos vuelve a modificar por completo la carrera.
Según los resultados de la votación secreta reconstruidos por Reuters, ninguno de los nombres que encabezaban la competencia salió fortalecido. Grynspan pasó de diez a nueve apoyos; Grossi bajó de ocho a seis; y Rodrigues-Birkett cayó de ocho a cinco.
Grossi quedó segundo, pero perdió dos votos
Grossi obtuvo seis apoyos, siete votos en contra y dos sin opinión. En la ronda anterior había alcanzado ocho respaldos y siete rechazos, sin abstenciones. El retroceso más pronunciado de Rodrigues-Birkett modificó, sin embargo, el orden de la carrera y dejó al argentino solo en el segundo lugar.
La secuencia completa muestra los vaivenes de su candidatura: 7, 7, 5, 8 y 6 votos favorables desde el 30 de julio. PassBlue, medio especializado en Naciones Unidas, registró las cuatro primeras rondas y la recuperación de tres votos que Grossi había conseguido el 29 de septiembre.
La lectura es doble: mejoró su posición relativa, pero no su caudal propio. Quedó segundo porque su principal competidora inmediata retrocedió todavía más.
Grynspan sigue primera, pero perdió fuerza
Grynspan continúa al frente de los siete postulantes, aunque quedó con nueve votos favorables y aumentó su nivel de rechazo. Sigue así en el piso necesario para que el Consejo de Seguridad recomiende un candidato a la Asamblea General, siempre que no aparezca el veto de alguno de sus cinco miembros permanentes.
Hasta ahora, las cinco rondas se realizaron con papeletas idénticas para los 15 integrantes. Por eso todavía no puede saberse si alguno de los votos negativos pertenece a EEUU, China, Rusia, Francia o Reino Unido.
Como ya adelantó BAE Negocios, la carrera entra ahora en la etapa de los vetos, cuando empezará a verse si alguno de los principales candidatos enfrenta el rechazo de una potencia con capacidad de bloqueo.
EEUU y China, detrás de la definición
La falta de un liderazgo claro mantiene en el centro la relación entre EEUU y China. En ámbitos diplomáticos circula desde hace semanas la versión de que Washington mira con mejores ojos a Grossi, mientras Beijing aparece más receptivo a una candidata mujer de América Latina.
China expresó su preferencia por que la próxima secretaria general sea una mujer latinoamericana, según consignó PassBlue. Esa posición favorece objetivamente a candidatas como Grynspan, aunque no implica un respaldo formal a un nombre determinado.
También existen interrogantes sobre Rusia. Fuentes diplomáticas citadas por el medio especializado señalaron posibles reservas de Moscú hacia candidatos con ciudadanía de países de la Unión Europea o de la OTAN; Grossi, además de argentino, posee ciudadanía italiana.
Del lado estadounidense tampoco existe una proclamación pública de respaldo al argentino. El verdadero mapa de preferencias del P5 sigue oculto y recién comenzará a aclararse cuando las votaciones permitan distinguir los sufragios de los miembros permanentes.
Malvinas y el interrogante británico
La cuestión Malvinas también aparece entre las variables que rodean la candidatura argentina. Las recientes medidas del Gobierno contra empresas vinculadas con la explotación petrolera en las islas y la reivindicación de soberanía de Javier Milei volvieron a elevar la tensión con Londres.
Ese escenario alimentó especulaciones sobre la posición británica frente a Grossi. No existe, sin embargo, una definición pública de Reino Unido que permita afirmar que vaya a bloquearlo por la disputa de soberanía.
¿Puede aparecer otro candidato?
La falta de consenso vuelve a alimentar otra posibilidad: que ninguno de los siete postulantes actuales consiga destrabar la elección y aparezca un candidato alternativo.
Reuters señaló que el debilitamiento de Grynspan podría incentivar el ingreso de otros nombres. No sería un escenario inédito: en 1996, el veto estadounidense a la reelección de Boutros Boutros-Ghali abrió el camino a Kofi Annan; y en 1981 hicieron falta 16 rondas antes de que surgiera Javier Pérez de Cuéllar.
A menos de tres meses de que Antonio Guterres termine su mandato, la quinta votación cambió el orden de la carrera sin fortalecer a ninguno de sus principales protagonistas. Grynspan sigue primera con nueve apoyos, Grossi quedó segundo con seis y Rodrigues-Birkett cayó al tercer lugar.
Grossi consiguió así una mejor posición con peores números. La próxima etapa mostrará si ese segundo puesto le permite reconstruir apoyos o si la entrada en escena de los vetos vuelve a modificar por completo la carrera.