Nacionales: Puentes de diálogo con Martín Llaryora y Daniel Passerini
Córdoba recibe al Encuentro Plurinacional de Mujeres
La capital cordobesa será sede, del 10 al 12 de octubre, de la edición 39 de la histórica convocatoria feminista. La comisión organizadora acordó con los oficialismos un esquema de salud, alojamiento y seguridad. Todo indica que la ciudad será escenario de un fuerte cuestionamiento a la política nacional del presidente Javier Milei.
Fecha/Hora: 09/10/2026 10:03
Cód. 112253
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Por tercera vez en casi cuatro décadas, la ciudad de Córdoba volverá a ser el punto de reunión de miles de mujeres y diversidades de todo el país. Entre este sábado 10 y el lunes 12 de octubre se desarrollará el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersex y No Binaries, heredero del Encuentro Nacional de Mujeres que nació en 1986 en Buenos Aires y que ya tuvo a la capital mediterránea como anfitriona en 1987 y 2007.
Las estimaciones de asistencia oscilan entre 100.000 y 150.000 personas, una cifra que dimensiona el salto respecto de la edición cordobesa de hace casi veinte años, cuando la participación rondó las 20.000 asistentes. El crecimiento obligó a la comisión organizadora local, integrada por varios centenares de militantes que trabajan de manera horizontal, a encarar meses de planificación logística.
Aunque el evento Encuentro sostiene como principio su autonomía política, autofinanciamiento y la ausencia de sponsors, la organización cordobesa logró abrir canales de diálogo operativo con el Gobierno provincial y con la Municipalidad de Córdoba para garantizar condiciones básicas de salud, alojamiento y seguridad.
Como resultado de esas conversaciones, la Provincia puso a disposición más de 80 escuelas para hospedar a las delegaciones que llegarán desde distintos puntos del país, además de alrededor de 30 establecimientos educativos donde funcionarán los talleres. También está prevista la instalación de unidades sanitarias móviles en plazas del centro y un dispositivo de seguridad preventiva bajo la coordinación del ministro Juan Pablo Quinteros.
En la articulación tuvieron un rol clave funcionarias con trayectoria en el activismo social, como Liliana Montero y Victoria Flores, por el lado provincial; Soledad Ferraro, desde el municipio, y Romina Scocozza, desde la Universidad Nacional de Córdoba. Su tarea consistió en acercar la lógica asamblearia del Encuentro a los tiempos y procedimientos de la administración pública.
En El Panal, como se conoce a la Casa de Gobierno, el operativo tiene otra lectura de mediano plazo, pues funcionará como ensayo general para la visita del papa León XIV, prevista para el 10 de noviembre, cuando se espera una movilización de entre medio millón y 750.000 fieles.
La predisposición del peronismo cordobés contrasta con la postura del resto del arco político local porque La Libertad Avanza, el radicalismo y el Frente Cívico se mantuvieron al margen de la organización.
Tres días de talleres y marchas
La agenda arrancará el sábado con la acreditación desde la mañana y el acto de apertura a las 10. Por la tarde comenzará la primera ronda de talleres, que este año suman alrededor de un centenar de ejes temáticos.
Hacia el anochecer está previsto un pañuelazo por el aborto legal y, a continuación, la marcha contra los travesticidios, lesbicidios y transfemicidios. El domingo seguirán los debates en dos turnos y por la tarde se realizará la movilización central, seguida de un festival. El lunes será el acto de cierre.
La organización sumó para esta edición tres nuevas subcomisiones: una travesti, trans y no binarie; otra de pueblos y naciones preexistentes, y una tercera dedicada a la accesibilidad.
Silencio oficial
Desde el Gobierno no hubo hasta ahora ningún pronunciamiento sobre el Encuentro y la propia convocatoria anticipa el tono que tendrán las jornadas.
En el documento de presentación, difundido a fines de septiembre, la comisión organizadora cuestionó el desfinanciamiento de las políticas destinadas a mujeres y diversidades y el avance de los discursos de odio, en un contexto en el que la gestión de Javier Milei desarmó buena parte de la estructura estatal de género desde su llegada a la Casa Rosada.
En la misma línea, la ministra de Mujeres y Diversidad de la provincia de Buenos Aires, Estela Díaz, anticipó que "la edición cordobesa tendrá un marcado perfil de denuncia contra el Presidente", no solo por el retroceso en materia de diversidades, sino también por el deterioro de las condiciones de vida de la población en general.
Así, con las calles, las aulas y las plazas de Córdoba como escenario, el Encuentro se perfila como una de las mayores expresiones de rechazo al rumbo del Gobierno en lo que va del año, en una provincia cuyo oficialismo eligió tender puentes antes que tomar distancia.
La pulseada
Como es tradición, el lunes 12, durante el acto de cierre, se definirá dónde se realizará el próximo Encuentro, que en 2027 cumplirá su edición número 40. La elección se resolverá otra vez por aplausómetro, un método que viene generando tensiones internas.
En los últimos años la Ciudad de Buenos Aires se postuló de manera insistente como sede, con el argumento de llevar la movilización al centro del poder político nacional, y fue derrotada sucesivamente por Jujuy, Corrientes y la propia Córdoba.
Tras la última votación, en Corrientes, agrupaciones de izquierda denunciaron que la comisión organizadora había impuesto la candidatura cordobesa sin atender lo que se planteaba en los talleres, y reclamaron reemplazar el aplausómetro por una votación en cada espacio de debate.
Con el aniversario redondo en el horizonte y un escenario político de alta confrontación con la Casa Rosada, la discusión sobre el lugar y la forma de elegirlo promete volver a ocupar un lugar central en la jornada final.
Las estimaciones de asistencia oscilan entre 100.000 y 150.000 personas, una cifra que dimensiona el salto respecto de la edición cordobesa de hace casi veinte años, cuando la participación rondó las 20.000 asistentes. El crecimiento obligó a la comisión organizadora local, integrada por varios centenares de militantes que trabajan de manera horizontal, a encarar meses de planificación logística.
Aunque el evento Encuentro sostiene como principio su autonomía política, autofinanciamiento y la ausencia de sponsors, la organización cordobesa logró abrir canales de diálogo operativo con el Gobierno provincial y con la Municipalidad de Córdoba para garantizar condiciones básicas de salud, alojamiento y seguridad.
Como resultado de esas conversaciones, la Provincia puso a disposición más de 80 escuelas para hospedar a las delegaciones que llegarán desde distintos puntos del país, además de alrededor de 30 establecimientos educativos donde funcionarán los talleres. También está prevista la instalación de unidades sanitarias móviles en plazas del centro y un dispositivo de seguridad preventiva bajo la coordinación del ministro Juan Pablo Quinteros.
En la articulación tuvieron un rol clave funcionarias con trayectoria en el activismo social, como Liliana Montero y Victoria Flores, por el lado provincial; Soledad Ferraro, desde el municipio, y Romina Scocozza, desde la Universidad Nacional de Córdoba. Su tarea consistió en acercar la lógica asamblearia del Encuentro a los tiempos y procedimientos de la administración pública.
En El Panal, como se conoce a la Casa de Gobierno, el operativo tiene otra lectura de mediano plazo, pues funcionará como ensayo general para la visita del papa León XIV, prevista para el 10 de noviembre, cuando se espera una movilización de entre medio millón y 750.000 fieles.
La predisposición del peronismo cordobés contrasta con la postura del resto del arco político local porque La Libertad Avanza, el radicalismo y el Frente Cívico se mantuvieron al margen de la organización.
Tres días de talleres y marchas
La agenda arrancará el sábado con la acreditación desde la mañana y el acto de apertura a las 10. Por la tarde comenzará la primera ronda de talleres, que este año suman alrededor de un centenar de ejes temáticos.
Hacia el anochecer está previsto un pañuelazo por el aborto legal y, a continuación, la marcha contra los travesticidios, lesbicidios y transfemicidios. El domingo seguirán los debates en dos turnos y por la tarde se realizará la movilización central, seguida de un festival. El lunes será el acto de cierre.
La organización sumó para esta edición tres nuevas subcomisiones: una travesti, trans y no binarie; otra de pueblos y naciones preexistentes, y una tercera dedicada a la accesibilidad.
Silencio oficial
Desde el Gobierno no hubo hasta ahora ningún pronunciamiento sobre el Encuentro y la propia convocatoria anticipa el tono que tendrán las jornadas.
En el documento de presentación, difundido a fines de septiembre, la comisión organizadora cuestionó el desfinanciamiento de las políticas destinadas a mujeres y diversidades y el avance de los discursos de odio, en un contexto en el que la gestión de Javier Milei desarmó buena parte de la estructura estatal de género desde su llegada a la Casa Rosada.
En la misma línea, la ministra de Mujeres y Diversidad de la provincia de Buenos Aires, Estela Díaz, anticipó que "la edición cordobesa tendrá un marcado perfil de denuncia contra el Presidente", no solo por el retroceso en materia de diversidades, sino también por el deterioro de las condiciones de vida de la población en general.
Así, con las calles, las aulas y las plazas de Córdoba como escenario, el Encuentro se perfila como una de las mayores expresiones de rechazo al rumbo del Gobierno en lo que va del año, en una provincia cuyo oficialismo eligió tender puentes antes que tomar distancia.
La pulseada
Como es tradición, el lunes 12, durante el acto de cierre, se definirá dónde se realizará el próximo Encuentro, que en 2027 cumplirá su edición número 40. La elección se resolverá otra vez por aplausómetro, un método que viene generando tensiones internas.
En los últimos años la Ciudad de Buenos Aires se postuló de manera insistente como sede, con el argumento de llevar la movilización al centro del poder político nacional, y fue derrotada sucesivamente por Jujuy, Corrientes y la propia Córdoba.
Tras la última votación, en Corrientes, agrupaciones de izquierda denunciaron que la comisión organizadora había impuesto la candidatura cordobesa sin atender lo que se planteaba en los talleres, y reclamaron reemplazar el aplausómetro por una votación en cada espacio de debate.
Con el aniversario redondo en el horizonte y un escenario político de alta confrontación con la Casa Rosada, la discusión sobre el lugar y la forma de elegirlo promete volver a ocupar un lugar central en la jornada final.