Nacionales: Frente al Congreso
Quinta Marcha Federal Universitaria: entre incidentes y gases lacrimógenos, la comunidad educativa renovó su reclamo
Estudiantes, docentes y sindicatos reclamaron la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición salarial.
Fecha/Hora: 16/10/2026 09:50
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La Quinta Marcha Federal Universitaria terminó este jueves con incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad en las inmediaciones del Congreso de la Nación, en una jornada marcada por la lluvia, los enfrentamientos frente al vallado y el ingreso de gases lacrimógenos al anexo de la Cámara de Diputados.
La movilización reunió a estudiantes, docentes, autoridades universitarias y organizaciones sindicales para reclamar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, que el Gobierno todavía no cumple plenamente pese a las resoluciones judiciales, además de una recomposición salarial y la actualización del presupuesto universitario.
Incidentes frente al Congreso
Pasadas las 15:40, sobre la avenida Entre Ríos, un grupo de personas con el rostro cubierto comenzó a arrojar piedras y cascotes contra el vallado que separaba la plaza del edificio del Congreso.
Algunos manifestantes rompieron un banco de cemento para utilizar los fragmentos como proyectiles. En respuesta, las fuerzas federales lanzaron gases lacrimógenos y utilizaron carros hidrantes para dispersar a quienes se encontraban frente al vallado.
Los disturbios se extendieron a distintos sectores de la avenida Rivadavia, por donde avanzaban las columnas de manifestantes. La lluvia y el uso de gases llevaron a parte de los asistentes a retirarse de la zona, mientras efectivos de seguridad intentaban despejar las inmediaciones del Palacio Legislativo.
Los gases llegaron al anexo de Diputados
Parte de los gases lacrimógenos ingresó al edificio anexo de la Cámara de Diputados, ubicado en la intersección de las avenidas Rivadavia y Riobamba. Allí se encontraban varios legisladores, entre ellos Cecilia Moreau, Agustina Propato y Carlos Castagneto, que resultaron afectados por la dispersión del gas.
Moreau se descompuso y recibió asistencia médica. En medio de los incidentes, el jefe del bloque de diputados de Unión por la Patria, Germán Martínez, salió del edificio para interiorizarse sobre la situación.
La tensión coincidió con una fuerte lluvia que afectó a la Ciudad de Buenos Aires durante la tarde. Muchos manifestantes abandonaron la concentración con los ojos irritados por los gases, mientras otros permanecieron en las inmediaciones del Congreso, donde estaba previsto el acto central.
El reclamo por la ley y los salarios docentes
Las columnas habían partido desde distintos puntos de la Ciudad, entre ellos Plaza Houssay, donde se concentraron estudiantes, docentes y trabajadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Los carteles expresaban el malestar por la falta de aplicación de la ley.
Desde avenida de Mayo y Sáenz Peña partió la columna de docentes de la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA). El gremio reclamó la aplicación inmediata de la ley, la recomposición de los salarios docentes, el aumento de las becas estudiantiles y una actualización del presupuesto universitario.
La secretaria general de la entidad, Laura Carboni, advirtió que el deterioro salarial había llegado a un límite insostenible. Según la AGD-UBA, el Gobierno acumulaba una deuda salarial del 32% con los docentes.
La disputa judicial por el financiamiento universitario
El reclamo también tiene un frente abierto en la Justicia. El juez federal en lo Contencioso Administrativo Martín Cormick intimó al Gobierno a cumplir la medida cautelar que ordena actualizar los salarios docentes y no docentes y recomponer las becas estudiantiles. Además, impuso multas diarias de $100.000 al jefe de Gabinete, Diego Santilli.
La cautelar comprende los artículos 5 y 6 de la Ley 27.795. El Ejecutivo argumentó que la medida supone una carga económica indeterminada y cuestionó la falta de partidas presupuestarias para afrontar el reclamo. Sin embargo, Cormick sostuvo que la orden judicial permanece firme y que el Estado no acreditó haber cumplido con todas las obligaciones establecidas.
El documento que reclamó la aplicación de la ley
En medio de los incidentes, los organizadores adelantaron el acto central y la lectura del documento conjunto, consensuado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y los gremios docentes y no docentes.
La proclama volvió sobre el conflicto que había llevado a miles de manifestantes al Congreso: el incumplimiento de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso después del rechazo al veto presidencial.
"El incumplimiento por parte del Gobierno nacional de la ley nos enfrenta a uno de los peores problemas que podemos tener como sociedad: poner en riesgo nuestra democracia y nuestro sistema republicano", sostuvo el documento.
La proclama también reivindicó los principios de gratuidad, autonomía, cogobierno e ingreso irrestricto, y advirtió sobre el deterioro de las becas, los salarios y el presupuesto destinado a las universidades y al sistema científico.
Desde el escenario, la secretaria general de Conadu Histórica, Francisca Staiti, cuestionó el operativo de seguridad y ratificó la continuidad del reclamo. "No va a haber lluvia, no va a haber represión, que nos impida seguir en la calle", afirmó.
A las 16:40, los organizadores dieron por concluido el acto, después de una tarde de lluvia, gases lacrimógenos y enfrentamientos frente al Congreso. La movilización terminó, pero el reclamo que había reunido a estudiantes, docentes y trabajadores universitarios seguía sin respuesta: la aplicación efectiva de la ley de financiamiento.
La movilización reunió a estudiantes, docentes, autoridades universitarias y organizaciones sindicales para reclamar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, que el Gobierno todavía no cumple plenamente pese a las resoluciones judiciales, además de una recomposición salarial y la actualización del presupuesto universitario.
Incidentes frente al Congreso
Pasadas las 15:40, sobre la avenida Entre Ríos, un grupo de personas con el rostro cubierto comenzó a arrojar piedras y cascotes contra el vallado que separaba la plaza del edificio del Congreso.
Algunos manifestantes rompieron un banco de cemento para utilizar los fragmentos como proyectiles. En respuesta, las fuerzas federales lanzaron gases lacrimógenos y utilizaron carros hidrantes para dispersar a quienes se encontraban frente al vallado.
Los disturbios se extendieron a distintos sectores de la avenida Rivadavia, por donde avanzaban las columnas de manifestantes. La lluvia y el uso de gases llevaron a parte de los asistentes a retirarse de la zona, mientras efectivos de seguridad intentaban despejar las inmediaciones del Palacio Legislativo.
Los gases llegaron al anexo de Diputados
Parte de los gases lacrimógenos ingresó al edificio anexo de la Cámara de Diputados, ubicado en la intersección de las avenidas Rivadavia y Riobamba. Allí se encontraban varios legisladores, entre ellos Cecilia Moreau, Agustina Propato y Carlos Castagneto, que resultaron afectados por la dispersión del gas.
Moreau se descompuso y recibió asistencia médica. En medio de los incidentes, el jefe del bloque de diputados de Unión por la Patria, Germán Martínez, salió del edificio para interiorizarse sobre la situación.
La tensión coincidió con una fuerte lluvia que afectó a la Ciudad de Buenos Aires durante la tarde. Muchos manifestantes abandonaron la concentración con los ojos irritados por los gases, mientras otros permanecieron en las inmediaciones del Congreso, donde estaba previsto el acto central.
El reclamo por la ley y los salarios docentes
Las columnas habían partido desde distintos puntos de la Ciudad, entre ellos Plaza Houssay, donde se concentraron estudiantes, docentes y trabajadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Los carteles expresaban el malestar por la falta de aplicación de la ley.
Desde avenida de Mayo y Sáenz Peña partió la columna de docentes de la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA). El gremio reclamó la aplicación inmediata de la ley, la recomposición de los salarios docentes, el aumento de las becas estudiantiles y una actualización del presupuesto universitario.
La secretaria general de la entidad, Laura Carboni, advirtió que el deterioro salarial había llegado a un límite insostenible. Según la AGD-UBA, el Gobierno acumulaba una deuda salarial del 32% con los docentes.
La disputa judicial por el financiamiento universitario
El reclamo también tiene un frente abierto en la Justicia. El juez federal en lo Contencioso Administrativo Martín Cormick intimó al Gobierno a cumplir la medida cautelar que ordena actualizar los salarios docentes y no docentes y recomponer las becas estudiantiles. Además, impuso multas diarias de $100.000 al jefe de Gabinete, Diego Santilli.
La cautelar comprende los artículos 5 y 6 de la Ley 27.795. El Ejecutivo argumentó que la medida supone una carga económica indeterminada y cuestionó la falta de partidas presupuestarias para afrontar el reclamo. Sin embargo, Cormick sostuvo que la orden judicial permanece firme y que el Estado no acreditó haber cumplido con todas las obligaciones establecidas.
El documento que reclamó la aplicación de la ley
En medio de los incidentes, los organizadores adelantaron el acto central y la lectura del documento conjunto, consensuado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y los gremios docentes y no docentes.
La proclama volvió sobre el conflicto que había llevado a miles de manifestantes al Congreso: el incumplimiento de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso después del rechazo al veto presidencial.
"El incumplimiento por parte del Gobierno nacional de la ley nos enfrenta a uno de los peores problemas que podemos tener como sociedad: poner en riesgo nuestra democracia y nuestro sistema republicano", sostuvo el documento.
La proclama también reivindicó los principios de gratuidad, autonomía, cogobierno e ingreso irrestricto, y advirtió sobre el deterioro de las becas, los salarios y el presupuesto destinado a las universidades y al sistema científico.
Desde el escenario, la secretaria general de Conadu Histórica, Francisca Staiti, cuestionó el operativo de seguridad y ratificó la continuidad del reclamo. "No va a haber lluvia, no va a haber represión, que nos impida seguir en la calle", afirmó.
A las 16:40, los organizadores dieron por concluido el acto, después de una tarde de lluvia, gases lacrimógenos y enfrentamientos frente al Congreso. La movilización terminó, pero el reclamo que había reunido a estudiantes, docentes y trabajadores universitarios seguía sin respuesta: la aplicación efectiva de la ley de financiamiento.