California votará un impuesto a los multimillonarios que pone en jaque a Silicon Valley
La medida apunta a patrimonios superiores a USD 1.000 millones y busca recaudar USD 100.000 millones. Larry Page, Sergey Brin y otros magnates ya analizan salir del estado
Fecha/Hora: 19/10/2026 10:05
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California decidirá el 3 de noviembre si aplica un impuesto extraordinario del 5% a los multimillonarios, una medida que afectaría a unas 250 personas y recaudaría USD 100.000 millones en cinco años. La medida abrió una feroz disputa entre el gobierno estatal, Silicon Valley y algunas de las mayores fortunas del mundo.
La iniciativa, llamada Proposición 40, alcanza a residentes con patrimonios superiores a USD 1.000 millones. Sus impulsores sostienen que el dinero permitirá reforzar el sistema sanitario estatal tras los recortes federales aprobados por la administración de Donald Trump.
El objetivo de Proposición 40
Los promotores del proyecto estiman que el gravamen aportará USD 100.000 millones durante cinco años. Cerca del 90% de los fondos se destinaría a salud pública.
El sindicato SEIU-UHW, principal impulsor de la iniciativa, sostiene que California necesita nuevos recursos para compensar la reducción de fondos federales que afectan a programas sanitarios y educativos.
El senador Bernie Sanders respalda la medida. También lo hace Jensen Huang, director ejecutivo de NVIDIA, cuya fortuna supera los USD 190.000 millones. El empresario afirmó que pagaría el tributo "con alegría".
Los defensores del proyecto argumentan que el estado con mayor cantidad de multimillonarios de Estados Unidos puede exigir una contribución extraordinaria a quienes concentran gran parte de la riqueza generada por la revolución tecnológica.
Tecnobros al ataque
La resistencia la encabezan varias de las figuras más influyentes de Silicon Valley.
Sergey Brin, cofundador de Google, aportó más de USD 100 millones a la campaña contra la iniciativa. Peter Thiel también financia su rechazo.
La preocupación aumentó cuando trascendió que Larry Page comenzó a trasladar empresas y estructuras patrimoniales a Delaware, Texas y Florida, estados con menores cargas impositivas. Según distintas estimaciones publicadas en Estados Unidos, el fundador de Google podría enfrentar un costo superior a USD 12.000 millones si el impuesto entra en vigor.
Una alternativa
Aunque reclama una reforma tributaria sobre las grandes fortunas, el gobernador Gavin Newsom anunció que votará en contra de la Proposición 40. El mandatario sostiene que los multimillonarios pueden mudarse para evitar un impuesto estatal y que la discusión debe darse a nivel federal.
Newsom impulsa un esquema diferente: un impuesto mínimo federal para multimillonarios, cambios en las normas de herencia y nuevos límites para mecanismos utilizados por las grandes fortunas para reducir su carga fiscal.
La votación de noviembre se convirtió así en una prueba clave para California. Si la Proposición 40 avanza, el estado aplicará por primera vez un impuesto de este tipo a las mayores fortunas del país. Si fracasa, Silicon Valley reforzará su argumento de que incluso los bastiones demócratas tienen límites para aumentar la presión fiscal sobre los ultrarricos.
La iniciativa, llamada Proposición 40, alcanza a residentes con patrimonios superiores a USD 1.000 millones. Sus impulsores sostienen que el dinero permitirá reforzar el sistema sanitario estatal tras los recortes federales aprobados por la administración de Donald Trump.
El objetivo de Proposición 40
Los promotores del proyecto estiman que el gravamen aportará USD 100.000 millones durante cinco años. Cerca del 90% de los fondos se destinaría a salud pública.
El sindicato SEIU-UHW, principal impulsor de la iniciativa, sostiene que California necesita nuevos recursos para compensar la reducción de fondos federales que afectan a programas sanitarios y educativos.
El senador Bernie Sanders respalda la medida. También lo hace Jensen Huang, director ejecutivo de NVIDIA, cuya fortuna supera los USD 190.000 millones. El empresario afirmó que pagaría el tributo "con alegría".
Los defensores del proyecto argumentan que el estado con mayor cantidad de multimillonarios de Estados Unidos puede exigir una contribución extraordinaria a quienes concentran gran parte de la riqueza generada por la revolución tecnológica.
Tecnobros al ataque
La resistencia la encabezan varias de las figuras más influyentes de Silicon Valley.
Sergey Brin, cofundador de Google, aportó más de USD 100 millones a la campaña contra la iniciativa. Peter Thiel también financia su rechazo.
La preocupación aumentó cuando trascendió que Larry Page comenzó a trasladar empresas y estructuras patrimoniales a Delaware, Texas y Florida, estados con menores cargas impositivas. Según distintas estimaciones publicadas en Estados Unidos, el fundador de Google podría enfrentar un costo superior a USD 12.000 millones si el impuesto entra en vigor.
Una alternativa
Aunque reclama una reforma tributaria sobre las grandes fortunas, el gobernador Gavin Newsom anunció que votará en contra de la Proposición 40. El mandatario sostiene que los multimillonarios pueden mudarse para evitar un impuesto estatal y que la discusión debe darse a nivel federal.
Newsom impulsa un esquema diferente: un impuesto mínimo federal para multimillonarios, cambios en las normas de herencia y nuevos límites para mecanismos utilizados por las grandes fortunas para reducir su carga fiscal.
La votación de noviembre se convirtió así en una prueba clave para California. Si la Proposición 40 avanza, el estado aplicará por primera vez un impuesto de este tipo a las mayores fortunas del país. Si fracasa, Silicon Valley reforzará su argumento de que incluso los bastiones demócratas tienen límites para aumentar la presión fiscal sobre los ultrarricos.