Brasil reabrió el acceso a las Cataratas del Iguazú tras 20 días cerrado por la crecida del río

La pasarela que permite llegar hasta el mirador de la Garganta del Diablo volvió a recibir turistas luego de que disminuyera el caudal del río Iguazú. El 26 de octubre había alcanzado los 17,7 millones de litros por segundo, casi doce veces por encima de su promedio histórico.

Fecha/Hora: 02/11/2026 11:41 Cód. 112504 Tiempo de lectura: 2.9 minutos.
El acceso a uno de los principales atractivos de las Cataratas del Iguazú volvió a habilitarse en el lado brasileño después de permanecer cerrado durante 20 días por la extraordinaria crecida del río. La pasarela que conduce al mirador de la Garganta del Diablo reabrió el sábado 31 de octubre, luego de que una evaluación técnica confirmara que estaban dadas las condiciones de seguridad para recibir visitantes.

La estructura había sido clausurada preventivamente el 11 de octubre, cuando el caudal del río Iguazú superó los límites establecidos por los protocolos de seguridad del Parque Nacional do Iguaçu, en Brasil.

La situación se agravó durante las semanas siguientes debido a las intensas precipitaciones registradas en la región. El 26 de octubre, el río alcanzó un caudal de 17,7 millones de litros de agua por segundo, un volumen casi doce veces superior a su promedio histórico, estimado en 1,5 millones de litros por segundo.

Finalmente, la disminución del nivel del agua permitió avanzar con la reapertura del circuito turístico.

El caudal del río bajó y habilitaron nuevamente la pasarela

Según informó la concesionaria Urbia+Cataratas, responsable de la administración del parque brasileño, el sábado el caudal había descendido hasta los 6,8 millones de litros por segundo.

La empresa explicó que la reapertura se concretó después de una inspección realizada por profesionales especializados, quienes determinaron que la estructura estaba en condiciones de recibir nuevamente al público.

Los protocolos de seguridad establecen que el acceso debe cerrarse cuando el caudal supera los ocho millones de litros por segundo y presenta una tendencia creciente.

Durante el período de mayor crecida, incluso fue necesario retirar elementos de la estructura para permitir el paso del agua y reducir los riesgos de daños.

Con la recuperación de las condiciones de seguridad, los visitantes volvieron a recorrer la pasarela que permite acercarse a la Garganta del Diablo, el salto más emblemático del conjunto de cataratas.

Qué pasó con las Cataratas del lado argentino
La crecida del río Iguazú también tuvo consecuencias en el Parque Nacional Iguazú, en territorio argentino, donde debieron restringirse algunos circuitos turísticos por razones de seguridad.

Además, la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo permanece fuera de servicio desde agosto, cuando las autoridades decidieron desmontar parte de la estructura ante los pronósticos de importantes crecidas.

La medida buscó evitar daños como los registrados en octubre de 2023, cuando una crecida destruyó 79 de los 99 tramos de esa pasarela y obligó a mantener el circuito cerrado durante varios meses.

Por este motivo, aunque el acceso a la Garganta del Diablo volvió a habilitarse en Brasil, los visitantes que llegan al parque argentino todavía no pueden realizar el mismo recorrido.

El impacto del fenómeno de El Niño en la región
Las intensas precipitaciones que provocaron la crecida están relacionadas con las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño, que favorece lluvias superiores a las habituales en distintas zonas de Sudamérica.

El comportamiento del río Iguazú también repercute en otros cursos de agua de la región. El río desemboca en el Paraná, cuyo caudal registró valores superiores a los promedios históricos durante octubre.

En este contexto, las autoridades y los organismos responsables de los parques mantienen el monitoreo de los niveles de agua para determinar las condiciones de seguridad de los circuitos turísticos.