Industriales le reclaman a la CGT más acción y menos negociación

Furlán cruzó a los gobernadores por las negociaciones con el gobierno nacional de cara a la reforma laboral.

Fecha/Hora: 21/01/2026 11:40 Cód. 109793 Tiempo de lectura: 4.6 minutos.
Los gremios industriales vienen metiendo presión a la cúpula de la CGT para que convoque a medidas de fuerza y a una movilización para el 11 de febrero, cuando el Gobierno prevé tratar en sesiones extraordinarias la reforma laboral. Llamaron a un encuentro este miércoles para definir las medidas a realizar. El titular de la UOM, Abel Furlán, advirtió que los gobernadores están trocando los derechos de los trabajadores para conseguir “una cuneta” de parte del Gobierno nacional. “El paro lo queremos hacer y lo queremos plantear antes de que se produzca el hecho consumado. No tener que discutir qué vamos a hacer cuando el Congreso de la Nación haya votado favorablemente este proyecto de ley”, indicó el metalúrgico.

Ante la reforma laboral todos los sectores de la CGT coinciden en que es regresiva y debe ser frenada. Pero las estrategias difieren. Y se podrían resumir en dos: la cúpula apuesta de momento al diálogo con los gobernadores (los mismos que visita el ministro del Interior, Diego Santilli, con promesas contantes y sonantes y se lleva el compromiso de los votos). Y también a conversar con senadores y diputados. E incluso a una judicialización posterior.


En cambio, los gremios industriales consideran que no hay mucho margen para el diálogo, por decisión del Gobierno, que cerró todas las instancias. También advierten que, con el texto de la ley en la mano, tampoco hay mucha posibilidad de “mejoras” al proyecto: la ley es mala para los trabajadores del principio hasta el final. En ese sentido, no ven otro camino que ir al paro.

Quienes aparecen encabezando esta postura son el titular de SMATA, Ricardo Pignanelli, y a UOM, Abel Furlán. Esta ley es totalmente regresiva y perjudica enormemente a los trabajadores”, advirtió el metalúrgico, que le apuntó a los gobernadores. Consideró que el toma y daca de votos por fondos del Gobierno nacional “no se puede naturalizar” y que están teniendo la negociación “a espaldas de los trabajadores” .

“El gobierno tiene una ofensiva frente a los gobernadores de estar negociando con ellos la posibilidad cierta de que el proyecto de reforma laboral salga del Congreso de la Nación”, indicó Furlán. “Entonces, nosotros nos preguntamos: ¿qué debieran estar haciendo los gobernadores si no es preocuparse por la situación de ellos y no estar negociando los intereses de los trabajadores? ¿Por qué se arrogan esa potestad de estar teniendo la centralidad en esa discusión? ¿Qué están negociando? ¿Los derechos de los trabajadores para que los perdamos, para que ellos puedan acceder a un cordón cuneta, a un puente, al bacheo de una ruta nacional? ¿Qué es lo que están negociando?“, los apuró Furlán. ”El paro lo queremos hacer y lo queremos plantear antes de que se produzca el hecho consumado. No tener que discutir qué vamos a hacer cuando el Congreso de la Nación haya votado favorablemente este proyecto de ley”, advirtió.

“No todos, hay excepciones, pero pareciera que hay unos cuantos gobernadores que están con la predisposición de darle el acompañamiento al gobierno para que esta ley salga”, remarcó

Furlán dijo que quería plantear esto “más allá de que los compañeros de la CGT, nosotros sabemos que están viajando a las provincias para también hablar con los gobernadores”. “Me parece que está bueno que los gobernadores sientan y sepan que no va a ser gratis que ellos negocien a espaldas de los trabajadores, los derechos de los trabajadores, a cambio de no saber qué cosa”, indicó.

“No hay ninguna posibilidad -y esto lo compartimos con todos los compañeros de la CGT- de que nosotros aceptemos esta reforma laboral”, consideró Furlán que no quiso confrontar con la cúpula de la CGT, pero advirtió que hay que ver “la estrategia y la táctica”.

Y dio ejemplos de lo que implicaría la reforma para la UOM: “Te cuento lo que me involucra a mi organización. Nuestro padrón de empresas es de 16.000 empresas, todas pequeñas y medianas empresas, todas pymes, la mayoría. Por supuesto tenemos grandes empresas, como la del Grupo Techin, como Acindar, como Aluar, pero la mayoría es todo un entramado pyme. 16.000 empresas. Me hacen caer la ultraactividad. Tengo que discutir 16.000 convenios colectivos de trabajo. Decime cómo protejo al trabajador de la pyme".

En tanto, los gremios del transporte no comparten la iniciativa de los industriales: consideran que se están “cortando solos” y todavía no tomaron una posición con respecto a hacer medidas de fuerza que piden los industriales.

Por su parte, Daniel Yofra, de Aceiteros, fue más contundente a la hora de confrontar con la cúpula de la CGT: “Ya esperamos demasiado. Que la CGT esté tan inactiva me molesta pero la verdad es que no me asombra. El problema más grande que tenemos como clase trabajadora es la inactividad que tienen algunos dirigentes de la CGT que piensan que la huelga ya no es más la principal herramienta para defender a los trabajadores", remarcó Yofra.

En tanto, el triunviro de la CGT Jorge Sola consideró que “a medida que se conoce el contenido real del proyecto de la mal llamada reforma laboral, hay una percepción compartida, especialmente en los jóvenes, que lo que se pretende es profundizar la precariedad laboral y eliminar derechos consagrados por la Constitución”. Sola señaló que “los legisladores antes de votar deben pensar en legislar a favor del país y de las y los trabajadores. No castigarlos con un cambio que va a empeorar su situación. En todo caso, necesitamos cambiar para mejorar. Igualmente, no tengo dudas que de aprobarse el proyecto enviado por el gobierno al Congreso, la justicia dictaminará su total inconstitucionalidad”. De tomar medidas, ni una palabra.