Caída de la actividad, despidos y cierre de plantas

Atraviesa una de sus peores crisis. Todas las semanas se anuncian suspensiones y despidos

Fecha/Hora: 02/02/2026 08:56 Cód. 109881 Tiempo de lectura: 2.5 minutos.
La industria textil argentina atraviesa un momento crítico, marcado por una fuerte caída de la actividad, pérdida sostenida de empleo y el cierre de plantas productivas en distintas provincias. En los últimos dos años, el sector se vio afectado por un contexto económico adverso que derivó en despidos, suspensiones y reducción de operaciones en empresas históricas.

Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad textil registró una caída interanual del 24% en octubre de 2025, un desplome muy superior al promedio de la industria manufacturera, que retrocedió apenas un 2,9% en el mismo período. A este escenario se suma la baja utilización de la capacidad instalada, que descendió al 32,5%, niveles similares a los observados durante los momentos más críticos de la pandemia.

Fuerte impacto en el empleo textil
La crisis también golpea con fuerza al mercado laboral. En septiembre de 2025, último dato disponible, se contabilizaron 105.000 trabajadores formales en el sector textil, lo que representa 2.000 empleos menos que el mes anterior y 8.000 menos que un año atrás. Desde diciembre de 2023, la industria acumuló la pérdida de más de 16.000 puestos de trabajo registrados en todo el país.

En los últimos cuatro meses, la situación se agravó con nuevas decisiones empresariales que profundizaron el ajuste. La semana pasada se conocieron recortes significativos en dos compañías clave del sector: Emilio Alal y la brasileña Coteminas.


Emilio Alal cerró plantas y despidió a 260 trabajadores
La empresa Emilio Alal, con casi 100 años de trayectoria, resolvió cerrar sus plantas productivas en Corrientes y Chaco, lo que derivó en el despido de 260 trabajadores. Desde la compañía explicaron que la medida responde a un contexto económico y comercial adverso, sumado a problemas estructurales que afectan la competitividad de la industria nacional.


Entre las principales causas del cierre, la firma señaló la apertura indiscriminada de importaciones de hilados, telas y prendas, tanto nuevas como usadas, la caída del poder adquisitivo, los altos costos financieros, laborales y energéticos, y una elevada presión impositiva. Según indicaron, este conjunto de factores volvió inviable la continuidad de las operaciones, sin perspectivas de mejora en el corto ni mediano plazo.

Emilio Alal se dedica a la fabricación de insumos para la industria del calzado, accesorios y talabartería, además de la producción de hilados de algodón y telas, y se suma a una lista creciente de empresas textiles que anunciaron cierres o despidos masivos.

El grupo brasileño Coteminas, fabricante de sábanas y toallas de marcas como Arco Iris, Palette y Fantasía, también aplicó un fuerte ajuste. En los últimos dos meses, la compañía despidió a 112 trabajadores de su planta ubicada en La Banda, Santiago del Estero, y actualmente opera con apenas un tercio del personal que tenía hace una década.

Desde la empresa atribuyeron la decisión a la caída de ventas, el incremento de costos y la competencia de importaciones a bajo precio. El gremio del sector advirtió que, de no modificarse las políticas económicas, podrían registrarse nuevas desvinculaciones en el corto plazo.