Aleida Guevara, hija del Che: “EEUU tiene poderío militar para entrar en Cuba pero lo que no va a poder es salir”

La hija del Che Guevara participó de un acto en Sevilla. Activistas anticastristas organizaron un escrache, que terminó con una mujer herida a causa del gas pimienta que le roció una de las manifestantes.

Fecha/Hora: 05/02/2026 08:31 Cód. 109915 Tiempo de lectura: 6.76 minutos.
Un escrache contra Aleida Guevara, pediatra e hija de Ernesto Che Guevara, acabó en Sevilla con una mujer herida, a causa del gas pimienta que le roció en la cara una activista anticastrista al intentar evitar el ataque contra la descendiente del mítico comandante de la Revolución Cubana. “Esto es un reflejo del fascismo que se está reforzando mucho", ha dicho a Público Teresa Pantoja, la víctima de la agresión e integrante del movimiento de solidaridad con Cuba y secretaria del área de Antiimperialismo del PCPE.

Aleida Guevara considera que el ataque que sufrieron en Sevilla “es insultante en un país que se supone democrático con libertad de expresión“. En declaraciones a Público, la hija del Che dice que no le hacen mella los insultos dirigidos contra su progenitor: “Sé cómo era mi papá, pues que estos tontos digan lo que se le parezca, qué le vamos a hacer. Cada cual es libre de emitir opiniones”. Sin embargo, ella considera que no se debe permitir que “dos energúmenos hagan semejante escándalo, agrediendo físicamente, además, a una persona".


Los hechos ocurrieron el pasado sábado a la salida del IV Encuentro del Canal Europa por Cuba, que tuvo lugar en el Palacio de los Marqueses de la Algaba del Ayuntamiento de Sevilla, donde participaron integrantes de los movimientos de solidaridad con Cuba de una veintena de países. A las puertas de ese edificio, un hombre y una mujer se acercaron de pronto a un grupo de los participantes de las jornadas, entre las que se encontraba Aleida Guevara, y empezaron a insultarles con frases como “asesinos os vamos a denunciar”, mientras les grababan con sus móviles, según consta en la denuncia que Teresa Pantoja puso en una comisaría de la Policía Nacional.

En un vídeo del escrache subido a las redes sociales por los propios autores del escrache, y recogido también por UHN Plus, medio digital de Florida (EEUU) en el que tiene una participación Javier Negre, un hombre se presenta como Brian Infante y su acompañante como Avana de la Torre: “Aquí estamos que acabamos de enfrentarnos a la hija del asesino de la Cabaña, Ernesto Che Guevara, y decirle cuatro verdades a la cara". En el vídeo se le escucha preguntar a Aleida Guevara si ha contado que su padre “era un racista”, creó “campos de concentración de homosexuales y fusiló a miles de cubanos sin juicio”.

La acompañante, mientras tanto, esgrimía un bote de spray que amenazaba con utilizarlo contra las mujeres que protegían a la hija del Che y que pedían a los autores del escrache que se fueran: “Pimienta, pimienta, tengo gas pimienta. A quien se acerque se lo echo”, decía la mujer, Leslya L., con seudónimo Avana de la Torre, según detalla la denuncia de Teresa Pantoja ante la Policía.

En medio de las amenazas, Pantoja recibió en plena cara una descarga de gas pimienta que, asegura, le dejó sin vista durante cerca de dos horas, sin poder abrir los ojos, tumbada durante todo ese tiempo mientras se los limpiaban con agua. “Si no llego a tener gafas, me abrasa los ojos“, asegura a este periódico la víctima del ataque, que al día siguiente tuvo que ir al hospital porque sentía algo en los pulmones al haberle entrado el gas pimienta también por la boca. “Me encontraba mal con la respiración. Tengo un problema respiratorio basal y esto me lo empeoró”, precisa.

Este ataque, a juicio de la víctima, es un claro reflejo de la fuerza que está adquiriendo el fascismo. “Quienes nos atacaron era dos fascistas, que se sienten fuertes para atentar contra alguien y luego, además, colgarlo en las redes presumiendo de ello. ¿Cómo se puede presumir de eso, si no es porque el fascismo se está envalentonando?“, se pregunta Teresa Pantoja.

“La situación de Cuba es difícil desde hace rato”
Aleida Guevara, médica como fue su padre y que ejerce de pediatra en La Habana, explica a Público que participó en el encuentro internacional de Sevilla por Cuba porque, a su juicio, este tipo de jornadas sirven para intercambiar experiencias entre las organizaciones que trabajan a favor de su país y analizar, de ese modo, cuáles se pueden llevar a la práctica en otros territorios. Y esa colaboración resulta ahora, según Aleida Guevara, más importante todavía, dada la situación que vive Cuba tras las últimas amenazas del presidente de EEUU, Donald Trump, que ha avisado a Cuba de un bloqueo petrolero después de haber capturado al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su esposa.

“La situación de Cuba es difícil desde hace rato -reconoce la hija del Che-. El bloqueo es muy, muy criminal. EEUU se ha empeñado en no reconocerlo, pero ahora en los últimos tiempos ha tenido que hacerlo, porque además ha utilizado el bloqueo para cerrar más la economía del país; ha hablado abiertamente de que va a impedir que cualquier barco venga con petróleo a Cuba. Así que está hablando de bloqueo, es real".

Según esta pediatra cubana, el bloqueo es una situación tremendamente inhumana, de la que en Europa se conocen poco sus efectos. “Imagínese -dice- que un niño tiene una necesidad de un medicamento, pero, desgraciadamente, ese medicamento es una patente de EEUU y, por ser un niño cubano, no puede adquirirlo, porque no nos venden el medicamento, teniendo el dinero para comprarlo. No estamos diciendo que nos lo den, que nos lo donen. Tenemos el dinero para comprarlo, pero ellos se niegan a venderlo. Es más, vigilan que ninguna filial, ninguna empresa que pueda producir algo semejante nos lo vendan, porque eso significa que pueden cerrar esa empresa, si tienen capital en EEUU pueden retirárselo y ninguno de sus productos será vendido en el mercado de EEUU".

Las consecuencias del bloqueo, que afectan a todos los ámbitos, entrañan una “dificultad extraordinaria” e impiden, a juicio de Aleida Guevara, que Cuba pueda avanzar. “A pesar de ello -prosigue-, hemos conseguido avanzar, pero con Trump en el poder las leyes contra Cuba se han hecho todavía más fuertes y ahora, para mayor desgracia, tenemos la captura de un presidente (Nicolás Maduro)“.

“Si no resistimos, nos convertiremos en un Haití”
El apresamiento de Maduro y su esposa en el palacio de la presidencia de Venezuela para ingresarlo en una prisión de EEUU no es, a juicio de Guevara, tanto un problema económico para Cuba como para el funcionamiento del mundo. “El problema es que eso va contra las leyes internacionales y si permitimos eso, todos somos cómplices de que en un momento determinado el gobierno de EEUU haga lo que le dé el deseo, porque ellos pueden, porque nosotros se lo hemos permitido", advierte la hija del mítico comandante revolucionario argentino-cubano.

Aleida Guevara admite que la situación económica actual en Cuba “es muy dura”, que están sufriendo continuos apagones eléctricos, que “ya son más pequeños alumbrones” que apagones, pero cree que el país tiene que seguir resistiendo. “No nos queda otra, porque de lo contrario sería convertirnos en un Haití o desaparecer de la faz de la tierra, que es lo que quieren los gringos. Cuando tú aprendiste a vivir con dignidad, es muy difícil aceptar otra cosa", recalca.

Y a continuación, a la pregunta de si considera que la supervivencia del régimen de la revolución cubana está ahora más amenazado que nunca, la hija del Che Guevara contesta: “Estamos amenazados seriamente, de verdad. Esto no es una broma. Están amenazando hasta con intervenir. Y militarmente ellos tienen poderío para entrar. Pero lo que no van a poder es salir. Y eso deberían entenderlo antes de cometer el error de atacar al pueblo cubano".

Aleida (1960), primera hija de la segunda mujer del Che, Aleida March, no guarda muchos recuerdos de su padre, porque se fue a luchar en la guerra del Congo cuando ella tan solo tenía cuatro años y medio. Y luego el comandante regresó de forma clandestina para marcharse posteriormente a Bolivia, donde fue asesinado en 1967. “Para mí lo más importante es estudiarlo, analizarlo, comprenderlo, amarlo, respetarlo y llevarlo a la práctica. Y en eso estoy. Intentándolo al menos”, concluye.