Caso Goyeneche: “Es soñar demasiado que la Policía actúe como debe o que la Justicia actúe como debe con tres policías”
Familiares y amigos de Ariel Goyeneche se manifestaron frente a Tribunales en Paraná a dos años de la muerte del hombre de 38 años en manos de un grupo de efectivos que lo sometieron en un operativo de reducción de persona que comenzó en calle Piedrabuena y terminó a varias cuadras, en la vereda frente a comisaría segunda, donde murió por asfixia por compresión mecánica, según reveló la autopsia.
Fecha/Hora: 13/02/2026 09:04
Cód. 110023
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A dos años de la muerte de Ariel Goyeneche, ocurrida durante la madrugada del lunes 12 de febrero de 2024 en la vereda ubicada frente a la sede de comisaría segunda de Paraná, familiares y amigos se concentraron a partir de las 18 en la explanada de Tribunales, donde renovaron los reclamos por celeridad en la resolución de la causa y la condena de prisión efectiva para los supuestos responsables. Por el grave caso hay tres policías imputados.
Marco Chacón, amigo de la familia que asumió un especial compromiso en la difusión del caso para que no quede fuera de la agenda judicial, señaló las responsabilidades del Estado, la Policía y el Poder Judicial en la investigación que viene llevando adelante el fiscal, Santiago Alfieri.
Basta de palabras
Sobre las vicisitudes del proceso en estos dos largos años, Chacón expresó que no hay mucho para aportar. En este sentido manifestó: “Qué decir que no haya dicho ya hasta la fecha, en todos estos dos años; en este transcurrir dijimos muchas cosas. Todo lo que teníamos que decir está dicho, ahora lo que hay que hacer es acción. Lo que quisiera es ver el juicio lo antes posible, lo que quisiera es que los responsables de la muerte de Ariel estén presos, como debe ser; me encantaría que estuvieran en prisión preventiva, pero bueno, es soñar demasiado que la policía actúe como debe o que la justicia actúe como debe con tres efectivos policiales, ¿no?” y agregó que “tendrían que estar en preventiva y no lo están, pero bueno, que ya el juicio se haga y que esto tenga el cierre que tiene que tener, es lo mínimo que tiene que pasar es decir, hacernos cargo”.
Hacerse cargo
Chacón planteó que “lo decía hoy a la mañana en otra radio colega esto de hacerse cargo, porque no soy quien para decir si estos policía son buenas o malas personas, no es mi juicio ese, no tengo que valorarlos en ese sentido pero sí tengo que valorarlos como empleados del pueblo, yo soy del pueblo, o sea como mis empleados hicieron todo muy mal, y deberían dar un paso al frente y reconocer que hicieron todo mal, bancarse el castigo que corresponda y hacer lo que hay que hacer”. En ese hacerse cargo, manifestó “lo mismo para el fiscal, lo mismo para el ministro de Seguridad, lo mismo para todos. Muchachos, cada quien haga lo que tiene que hacer. Pero háganlo, dejemos de dilatar las cosas”.
Presencia como acto de rebeldía
Consultado sobre si en este proceso se sintieron o fueron acompañados por las autoridades que mencionó, fundamentalmente desde el Poder Ejecutivo, respondió casi con resignación: “No ¿cómo el poder nos va a acompañar en contra del poder? No hay manera. Estamos acá en un acto de rebeldía también, de alguna forma, porque, convengamos que las políticas que lleva adelante toda la administración estatal el día de hoy va para otro lado, es una cuestión punitiva, una cuestión de que a quien piensa distinto hay que darle palos para que aprenda, para reprimirlo, para lo que sea, y fue lo que aplicaron esa noche con Ariel, que era un tipo drogado y dijeron bueno este está en crisis porque está drogado vamos a darle y le dieron y nos arrebataron a una gran persona”.
Prejuicio y generalización: el gran problema
Sobre aquella circunstancia, que fue reconocida por la familia desde el principio del caso y motivó planteos por la falta de preparación de los funcionarios de la Policía para intervenir en la reducción de personas en crisis por consumo, destacó: “El gran problema que tiene el autoritarismo, el prejuicio y la generalización, porque decir ‘todos los drogadictos, son iguales’, es una generalización, y las generalizaciones son autoritarias, y el autoritarismo es la palabra de esta gente entonces, ¿acompañarnos? no, no nos acompañaron, de hecho le dieron largas a la situación porque si ellos realmente tuvieran un don de gente como corresponde no hubieran hecho una exhumación del cuerpo de Ari, no lo hubiesen mandado a Buenos Aires, no hubieran aceptado las consecuencias como venían y se terminaba el problema”.
Consultado sobre si la respuesta desde el Poder Judicial fue distinta, Chacón respondió: “La misma respuesta, la Justicia y el Poder Judicial tiene sus tiempos, no son los tiempos del pueblo, no estoy tirándole el fardo encima al fiscal Alfieri, que creo que la investigación la hizo como corresponde, los datos aparecieron como corresponde; después están las trabas del Poder Judicial”.
La doble vara
Chacón focalizó su mirada sobre el accionar de las autoridades e indicó: “Todo eso de lo que se quejan los fiscales y la Policía, de que los defensores hacen esto o hacen lo otro, lo están haciendo ellos, o sea, la doble moral, la doble vara” y añadió que es “porque estamos bajo una administración, en los tres poderes, que hablan de que el que las hace, las paga, bueno, a ver, que paguen los que le hicieron. Yo quiero ver que paguen los que lo hicieron”.
Chacón insistió en que “es lo único que estoy pidiendo. No pido ‘ojo por ojo y diente por diente’, como ellos tampoco debían haberlo hecho al estilo Ley del Talión con Ariel o con ningún otro pibe. La Ley del Talión no muchachos. La policía tiene que ser protectora de la sociedad. Si alguien está cometiendo un ilícito, le ponen las esposas, lo suben al patrullero y lo lleva al calabozo. En el caso de Ariel hubiese sido mejor en un hospital, pero bueno, en el calabozo estaría vivo todavía”.
Finalmente, Chacón resaltó: “Hacé lo que tenés que hacer, no quieras ponerte el uniforme y pensar que con el uniforme vienen tus poderes punitivos, no sos el punisher de nadie, lo que tenés que hacer es cuidar a la gente y no lo hiciste”.
Los imputados
En junio de 2024, Alfieri les tomó declaración de imputado a los efectivos, David Vázquez y Lisandro Romero, que integraban la patrulla que trasladó al joven hasta la comisaría segunda; y al oficial Alan Vázquez, que estaba a cargo de la dependencia policial en el momento en que se produjo la muerte. Los dos primeros pasaron a disponibilidad por disposición del ministro de Seguridad y Justicia, Néstor Roncaglia.
El caso
Goyeheche tenía 38 años la madrugada del 12 de febrero de 2024 cuando en un procedimiento policial de reducción de personas que comenzó en calle Piedrabuena en Paraná, y culminó, tras varias cuadras de distancia, en la vereda frente a comisaría segunda, donde murió rodeado de efectivos que miraban el poco ortodoxo método de reducción de personas. El informe concluyó que “la muerte de Ariel Alejandro Goyeneche, se produjo por una Asfixia mecánica por compresión toraco abdominal”.
La defensa de dos policías involucrados, sostuvo en su momento, tras expresar su respecto y el de sus asistidos a la familia y amigos de la víctima, que “la autopsia es sumamente cuestionable, y que el fallecimiento no se produjo por acción de sus defendidos”. Para la defensa, la “autopsia fue incompleta e insuficiente, a tal punto que se presentó existiendo estudios pendientes” y manifestó que “en los próximos días solicitarán distintas medidas de prueba”. (APFDigital)
Marco Chacón, amigo de la familia que asumió un especial compromiso en la difusión del caso para que no quede fuera de la agenda judicial, señaló las responsabilidades del Estado, la Policía y el Poder Judicial en la investigación que viene llevando adelante el fiscal, Santiago Alfieri.
Basta de palabras
Sobre las vicisitudes del proceso en estos dos largos años, Chacón expresó que no hay mucho para aportar. En este sentido manifestó: “Qué decir que no haya dicho ya hasta la fecha, en todos estos dos años; en este transcurrir dijimos muchas cosas. Todo lo que teníamos que decir está dicho, ahora lo que hay que hacer es acción. Lo que quisiera es ver el juicio lo antes posible, lo que quisiera es que los responsables de la muerte de Ariel estén presos, como debe ser; me encantaría que estuvieran en prisión preventiva, pero bueno, es soñar demasiado que la policía actúe como debe o que la justicia actúe como debe con tres efectivos policiales, ¿no?” y agregó que “tendrían que estar en preventiva y no lo están, pero bueno, que ya el juicio se haga y que esto tenga el cierre que tiene que tener, es lo mínimo que tiene que pasar es decir, hacernos cargo”.
Hacerse cargo
Chacón planteó que “lo decía hoy a la mañana en otra radio colega esto de hacerse cargo, porque no soy quien para decir si estos policía son buenas o malas personas, no es mi juicio ese, no tengo que valorarlos en ese sentido pero sí tengo que valorarlos como empleados del pueblo, yo soy del pueblo, o sea como mis empleados hicieron todo muy mal, y deberían dar un paso al frente y reconocer que hicieron todo mal, bancarse el castigo que corresponda y hacer lo que hay que hacer”. En ese hacerse cargo, manifestó “lo mismo para el fiscal, lo mismo para el ministro de Seguridad, lo mismo para todos. Muchachos, cada quien haga lo que tiene que hacer. Pero háganlo, dejemos de dilatar las cosas”.
Presencia como acto de rebeldía
Consultado sobre si en este proceso se sintieron o fueron acompañados por las autoridades que mencionó, fundamentalmente desde el Poder Ejecutivo, respondió casi con resignación: “No ¿cómo el poder nos va a acompañar en contra del poder? No hay manera. Estamos acá en un acto de rebeldía también, de alguna forma, porque, convengamos que las políticas que lleva adelante toda la administración estatal el día de hoy va para otro lado, es una cuestión punitiva, una cuestión de que a quien piensa distinto hay que darle palos para que aprenda, para reprimirlo, para lo que sea, y fue lo que aplicaron esa noche con Ariel, que era un tipo drogado y dijeron bueno este está en crisis porque está drogado vamos a darle y le dieron y nos arrebataron a una gran persona”.
Prejuicio y generalización: el gran problema
Sobre aquella circunstancia, que fue reconocida por la familia desde el principio del caso y motivó planteos por la falta de preparación de los funcionarios de la Policía para intervenir en la reducción de personas en crisis por consumo, destacó: “El gran problema que tiene el autoritarismo, el prejuicio y la generalización, porque decir ‘todos los drogadictos, son iguales’, es una generalización, y las generalizaciones son autoritarias, y el autoritarismo es la palabra de esta gente entonces, ¿acompañarnos? no, no nos acompañaron, de hecho le dieron largas a la situación porque si ellos realmente tuvieran un don de gente como corresponde no hubieran hecho una exhumación del cuerpo de Ari, no lo hubiesen mandado a Buenos Aires, no hubieran aceptado las consecuencias como venían y se terminaba el problema”.
Consultado sobre si la respuesta desde el Poder Judicial fue distinta, Chacón respondió: “La misma respuesta, la Justicia y el Poder Judicial tiene sus tiempos, no son los tiempos del pueblo, no estoy tirándole el fardo encima al fiscal Alfieri, que creo que la investigación la hizo como corresponde, los datos aparecieron como corresponde; después están las trabas del Poder Judicial”.
La doble vara
Chacón focalizó su mirada sobre el accionar de las autoridades e indicó: “Todo eso de lo que se quejan los fiscales y la Policía, de que los defensores hacen esto o hacen lo otro, lo están haciendo ellos, o sea, la doble moral, la doble vara” y añadió que es “porque estamos bajo una administración, en los tres poderes, que hablan de que el que las hace, las paga, bueno, a ver, que paguen los que le hicieron. Yo quiero ver que paguen los que lo hicieron”.
Chacón insistió en que “es lo único que estoy pidiendo. No pido ‘ojo por ojo y diente por diente’, como ellos tampoco debían haberlo hecho al estilo Ley del Talión con Ariel o con ningún otro pibe. La Ley del Talión no muchachos. La policía tiene que ser protectora de la sociedad. Si alguien está cometiendo un ilícito, le ponen las esposas, lo suben al patrullero y lo lleva al calabozo. En el caso de Ariel hubiese sido mejor en un hospital, pero bueno, en el calabozo estaría vivo todavía”.
Finalmente, Chacón resaltó: “Hacé lo que tenés que hacer, no quieras ponerte el uniforme y pensar que con el uniforme vienen tus poderes punitivos, no sos el punisher de nadie, lo que tenés que hacer es cuidar a la gente y no lo hiciste”.
Los imputados
En junio de 2024, Alfieri les tomó declaración de imputado a los efectivos, David Vázquez y Lisandro Romero, que integraban la patrulla que trasladó al joven hasta la comisaría segunda; y al oficial Alan Vázquez, que estaba a cargo de la dependencia policial en el momento en que se produjo la muerte. Los dos primeros pasaron a disponibilidad por disposición del ministro de Seguridad y Justicia, Néstor Roncaglia.
El caso
Goyeheche tenía 38 años la madrugada del 12 de febrero de 2024 cuando en un procedimiento policial de reducción de personas que comenzó en calle Piedrabuena en Paraná, y culminó, tras varias cuadras de distancia, en la vereda frente a comisaría segunda, donde murió rodeado de efectivos que miraban el poco ortodoxo método de reducción de personas. El informe concluyó que “la muerte de Ariel Alejandro Goyeneche, se produjo por una Asfixia mecánica por compresión toraco abdominal”.
La defensa de dos policías involucrados, sostuvo en su momento, tras expresar su respecto y el de sus asistidos a la familia y amigos de la víctima, que “la autopsia es sumamente cuestionable, y que el fallecimiento no se produjo por acción de sus defendidos”. Para la defensa, la “autopsia fue incompleta e insuficiente, a tal punto que se presentó existiendo estudios pendientes” y manifestó que “en los próximos días solicitarán distintas medidas de prueba”. (APFDigital)