Estela de Carlotto: “La desesperanza se combate amando a la Patria”
A pocos días del aniversario número 50 del golpe de Estado de 1976, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo convocó “a alumbrar el futuro con confianza y felicidad”. Emilce Moler llamó a hablar y tener escucha.
Fecha/Hora: 06/03/2026 08:08
Cód. 110240
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La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, tiene 95 años. Un número que arrastra la fuerza de la lucha y la arenga con la que convoca a jóvenes y adultos a fortalecer la esperanza.
Desde el Teatro Argentino de La Plata, donde recibió un reconocimiento en el marco del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras por parte del gobierno de la Provincia y de la Suprema Corte provincial, Estela de Carlotto emocionó al público cuando expuso “Dios quiere que nosotros, los argentinos de bien, estemos juntos y los que estén del otro lado… Bueno, algún día la hilera va a ser una sola”.
“La desesperanza se combate amando a la Patria, porque es la que nos convoca”, dijo más tarde en diálogo con Buenos Aires/12. “Nosotros somos como mosquitos que estamos viviendo en cada uno en su lugar y, en cada lugar, cada uno tiene que pensar primero en su familia y luego en su Patria”, agregó.
Una de las referentes sociales más emblemáticas del último medio siglo de historia argentina, hizo una convocatoria abierta: “Yo invitaría a todos aquellos que se duermen, que están enojados, y saben que son cosas que no se pueden conseguir por las que ya sabemos que han venido, que van a llegar siempre que de nosotros dependa”. “Así que a alumbrar el futuro con confianza y felicidad”, dijo.
La Abuela habló en el marco de una jornada organizada por el Ministerio de Mujeres y Diversidad y la Suprema Corte de Justicia Bonaerense (SCBA) de cara al 8 de marzo, del que participaron el gobernador Axel Kicillof; la vicegobernadora Verónica Magario; la presidenta del máximo tribunal de justicia de la Provincia, Hilda Kogan; la ministra Estela Díaz; el intendente Julio Alak y el presidente del Colegio de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial bonaerense, Matías Rapazzo.
Allí no solo recibió un reconocimiento la titular de Abuelas, sino también la rectora de la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo (UNMa), Cristina Caamaño, y la investigadora, docente y escritora Emilce Moler, sobreviviente de la Noche de los Lápices.
“Como siempre hemos hecho, tenemos que reinventar las palabras, tenemos que reinventar los sentidos y tenemos que tener escucha, que en estos momentos a veces no tenemos escucha y no nos quieren o no pueden escucharnos. Nuestra herramienta, que sabemos que da resultado, es hablar”, dijo Moler a Buenos Aires/12.
En su análisis, evaluó que hay “muchas verdades históricas en nuestra mano y las tenemos que tratar de comprobar, son tiempos difíciles porque la verdad no importa, los datos no importan, los hechos no importan, sin embargo nosotros tenemos que poner en valor las palabras, tenemos que poner en valor esos hechos y demostrar que sí importa, que no todo es lo mismo, y que en función de eso vamos a poder construir una democracia en serio”.
La activista de derechos humanos fue la que brindó uno de los discursos más emocionantes desde el escenario cuando recordó que “la adolescente que fui que abrazó la política con pasión y recibió violencia”.
Ahora Moler participa activamente de charlas en escuelas secundarias y universidades y dijo que la respuesta que recibe es “un poco de todo” aunque marcó que “esta es una juventud distinta porque justamente hay poco conocimiento histórico, es como que hubo una ruptura, no sé por qué, otros sociólogos lo explicarán mejor que yo, de los legados de los relatos democráticos, de las luchas, de lo que fue el golpe militar”.
“A partir de esa ruptura tenemos que reconstruir, pero no podemos hacer lo mismo que hicimos en el 83, porque los pibes son otros, porque las metodologías son otras, entonces tenemos que ver con estas herramientas, con estas nuevas digitalizaciones, con esta nueva manera de escuchar los chicos y de aprender y de prestar atención, cómo vamos construyendo ciudadanía, que no es ni más ni menos que eso”, cerró.
El cierre del acto estuvo a cargo del gobernador Kicillof, quien valoró que la de Buenos Aires sea la única provincia del país donde aún funciona el Ministerio de Mujeres y destacó la transversalización de las políticas que desde allí se desprenden.
“Desde acá tenemos que dar una suerte de señal, no solo por las políticas, sino porque no trabajamos aisladamente, sino que tenemos una construcción de políticas de Estado coordinadas entre ministerios y en coordinación con los municipios y el poder judicial”, expuso.
Al cierre, el mandatario expuso que ahora “convivimos con el gobierno nacional que niega la desigualdad de géneros y la violencia de género, incluso tienen la intención de borrar figuras como el femicidio”.
“Es una novedad absoluta y es una tendencia que tiene un guión que repiten en todos lados. Negarlo y desfinanciarlo es criminal”, dijo, para concluir con una advertencia: “Tampoco debe extrañarnos que el negacionismo supere la cuestión de género para llegar a la historia y a los 50 años de la más espantosa violencia desencadenada en la Argentina, que fue la dictadura”.
Desde el Teatro Argentino de La Plata, donde recibió un reconocimiento en el marco del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras por parte del gobierno de la Provincia y de la Suprema Corte provincial, Estela de Carlotto emocionó al público cuando expuso “Dios quiere que nosotros, los argentinos de bien, estemos juntos y los que estén del otro lado… Bueno, algún día la hilera va a ser una sola”.
“La desesperanza se combate amando a la Patria, porque es la que nos convoca”, dijo más tarde en diálogo con Buenos Aires/12. “Nosotros somos como mosquitos que estamos viviendo en cada uno en su lugar y, en cada lugar, cada uno tiene que pensar primero en su familia y luego en su Patria”, agregó.
Una de las referentes sociales más emblemáticas del último medio siglo de historia argentina, hizo una convocatoria abierta: “Yo invitaría a todos aquellos que se duermen, que están enojados, y saben que son cosas que no se pueden conseguir por las que ya sabemos que han venido, que van a llegar siempre que de nosotros dependa”. “Así que a alumbrar el futuro con confianza y felicidad”, dijo.
La Abuela habló en el marco de una jornada organizada por el Ministerio de Mujeres y Diversidad y la Suprema Corte de Justicia Bonaerense (SCBA) de cara al 8 de marzo, del que participaron el gobernador Axel Kicillof; la vicegobernadora Verónica Magario; la presidenta del máximo tribunal de justicia de la Provincia, Hilda Kogan; la ministra Estela Díaz; el intendente Julio Alak y el presidente del Colegio de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial bonaerense, Matías Rapazzo.
Allí no solo recibió un reconocimiento la titular de Abuelas, sino también la rectora de la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo (UNMa), Cristina Caamaño, y la investigadora, docente y escritora Emilce Moler, sobreviviente de la Noche de los Lápices.
“Como siempre hemos hecho, tenemos que reinventar las palabras, tenemos que reinventar los sentidos y tenemos que tener escucha, que en estos momentos a veces no tenemos escucha y no nos quieren o no pueden escucharnos. Nuestra herramienta, que sabemos que da resultado, es hablar”, dijo Moler a Buenos Aires/12.
En su análisis, evaluó que hay “muchas verdades históricas en nuestra mano y las tenemos que tratar de comprobar, son tiempos difíciles porque la verdad no importa, los datos no importan, los hechos no importan, sin embargo nosotros tenemos que poner en valor las palabras, tenemos que poner en valor esos hechos y demostrar que sí importa, que no todo es lo mismo, y que en función de eso vamos a poder construir una democracia en serio”.
La activista de derechos humanos fue la que brindó uno de los discursos más emocionantes desde el escenario cuando recordó que “la adolescente que fui que abrazó la política con pasión y recibió violencia”.
Ahora Moler participa activamente de charlas en escuelas secundarias y universidades y dijo que la respuesta que recibe es “un poco de todo” aunque marcó que “esta es una juventud distinta porque justamente hay poco conocimiento histórico, es como que hubo una ruptura, no sé por qué, otros sociólogos lo explicarán mejor que yo, de los legados de los relatos democráticos, de las luchas, de lo que fue el golpe militar”.
“A partir de esa ruptura tenemos que reconstruir, pero no podemos hacer lo mismo que hicimos en el 83, porque los pibes son otros, porque las metodologías son otras, entonces tenemos que ver con estas herramientas, con estas nuevas digitalizaciones, con esta nueva manera de escuchar los chicos y de aprender y de prestar atención, cómo vamos construyendo ciudadanía, que no es ni más ni menos que eso”, cerró.
El cierre del acto estuvo a cargo del gobernador Kicillof, quien valoró que la de Buenos Aires sea la única provincia del país donde aún funciona el Ministerio de Mujeres y destacó la transversalización de las políticas que desde allí se desprenden.
“Desde acá tenemos que dar una suerte de señal, no solo por las políticas, sino porque no trabajamos aisladamente, sino que tenemos una construcción de políticas de Estado coordinadas entre ministerios y en coordinación con los municipios y el poder judicial”, expuso.
Al cierre, el mandatario expuso que ahora “convivimos con el gobierno nacional que niega la desigualdad de géneros y la violencia de género, incluso tienen la intención de borrar figuras como el femicidio”.
“Es una novedad absoluta y es una tendencia que tiene un guión que repiten en todos lados. Negarlo y desfinanciarlo es criminal”, dijo, para concluir con una advertencia: “Tampoco debe extrañarnos que el negacionismo supere la cuestión de género para llegar a la historia y a los 50 años de la más espantosa violencia desencadenada en la Argentina, que fue la dictadura”.