La DAIA presentó un informe en la causa judicial del cuadro robado por los nazis

Presentó un escrito ante la Justicia Federal marplatense, en la causa por la pintura robada en los Países Bajos en 1940, y en la cual la representación de la colectividad judía actúa como “amicus curiae”.

Fecha/Hora: 14/05/2026 08:27 Cód. 111003 Tiempo de lectura: 2.54 minutos.
La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) remitió a la Justicia Federal de Mar del Plata un informe sobre las prácticas de restitución de bienes culturales expoliados durante el nazismo. Esto es raíz de la causa por el robo del cuadro Retrato de una Dama.

Se trata de una pintura del siglo XVII, del artista Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti, y que según expertos del Museo Nacional de Bellas Artes, tiene un precio de base de 250 mil dólares. El cuadro estaba en una casa en Mar del Plata y fue reconocido por un periodista neerlandés al ver el aviso de venta de la casa. Eso derivó en la investigación y el rescate del cuadro, apropiado por el nazismo durante la Segunda Guerra.

Quién se llevó la obra fue el jerarca Friedrich Kadgien, que vivió en la Argentina hasta su muerte, en 1978, y su hija Patricia la tenía en su casa en la ciudad balnearia. La mujer es investigada por apropiación junto a su esposo, Juan Carlos Cortegoso. Se espera que a la brevedad la causa sea elevada a juicio.

La querella la encabeza Marei von Saher, nuera y única heredera de Jacques Goudstikker, el galerista que tenía el cuadro antes de que los nazis invadieran los Países Bajos en 1940. La mujer reside acciona desde Estados Unidos, donde reside. La investigación estima que el matrimonio no ignoraba el origen del cuadro.

Qué dice el informe de la DAIA
La DAIA está en la causa como amicus curiae, a pedido del fiscal Carlos Martínez. La entidad dictaminó que el régimen internacional de restitución se fundamenta en principios establecidos tras la Segunda Guerra, y que el Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Núremberg de 1945 calificó el robo de bienes como crimen de guerra. El documento remitido a la justicia marplatense lleva la firma del presidente de la DAIA, Mauro Berenstein.

Según precisó el texto, los Tratados de Paz de 1947 incluyeron disposiciones específicas sobre la restitución. La DAIA resaltó los Principios de Washington de 1998, que fijaron directrices para la restitución de obras de arte robadas por el nazismo, enfatizando la necesidad de resolver los casos de forma justa investigando la procedencia.

Un ejemplo es el de Goudstikker, el dueño del cuadro ubicado en la Argentina. Era un comerciante de arte con una gran colección de obras de los siglos XIV al XVI, apropiadas por oficiales nazis. Las piezas terminaron en colecciones privadas, museos y galerías en Europa y Estados Unidos.

Desde 1945, hubo acciones para recuperar ese patrimonio, y en 2006 se restituyeron 202 obras a los herederos del coleccionista. De hecho, en las últimas semanas se informó que apareció en Europa otra obra de la colección de Goudstikker. La nieta del oficial nazi que se llevó la obra colabora con las autoridades.

Para la DAIA, ante la existencia de documentos, registros y contextos verificables, la discusión deja de ser “una disputa patrimonial”, y se debe examinar si los herederos del apropiador deciden colaborar con las autoridades u obstruir la investigación.