La bicicleta gana terreno: cuánto cuesta una de buena calidad y por qué cada vez más personas dejan el auto
El crecimiento de ciclovías y la búsqueda de una movilidad más económica impulsan las ventas. ¿Qué modelos conviene elegir? Todas las claves antes de comprar.
Fecha/Hora: 15/07/2026 08:48
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La bicicleta dejó de ocupar un lugar exclusivamente recreativo para convertirse en una alternativa concreta de movilidad sustentable y cotidiana. El crecimiento de las ciclovías, el aumento del costo de mantener un automóvil, los problemas de tránsito y una mayor conciencia sobre los beneficios para la salud impulsaron un cambio de hábitos que también se refleja en las ventas. Cada vez más personas la utilizan para ir al trabajo, estudiar o realizar trámites diarios, mientras que las bicicletas eléctricas suman nuevos usuarios que antes no contemplaban esta posibilidad.
El fenómeno ya no se limita a las grandes ciudades. También gana espacio en centros urbanos medianos, donde las distancias son cortas y permiten reemplazar el automóvil en buena parte de los traslados diarios. Para muchas familias, la bicicleta pasó de ser un complemento de ocio a una herramienta para reducir gastos mensuales sin resignar comodidad.
La oferta también evolucionó. Hoy existen bicicletas urbanas, mountain bikes adaptadas al uso diario, plegables, eléctricas y modelos híbridos que responden a distintos perfiles de usuarios. La variedad de precios y prestaciones amplió el mercado y permitió que cada comprador encuentre una opción acorde con sus necesidades.
Los fabricantes coinciden en que el consumidor actual analiza mucho más que el diseño. La calidad de los componentes, el costo de mantenimiento, la disponibilidad de repuestos y el respaldo de la marca pesan tanto como el precio al momento de decidir una compra.
Gisela Laura Granero, gerente de marketing y comunicación de López Hnos. SA, explicó que el cambio responde a varios factores que se potenciaron durante los últimos años. "Cada vez más personas incorporan la bicicleta como un medio de transporte cotidiano y no solamente para el tiempo libre. Ese cambio responde al ahorro económico, la conciencia ambiental, los beneficios para la salud y la búsqueda de alternativas más ágiles frente al tránsito urbano", señaló.
Qué bicicleta conviene elegir según el uso
Los especialistas consultados coinciden en que no existe una bicicleta ideal para todos los usuarios. La mejor elección depende del recorrido habitual, el estado de las calles, la frecuencia de uso y hasta del espacio disponible para guardarla.
Las bicicletas urbanas aparecen entre las más recomendadas para quienes recorren diariamente calles asfaltadas. Su posición de manejo ofrece mayor comodidad y su mantenimiento suele ser sencillo.
Las mountain bikes mantienen una fuerte presencia porque muchas ciudades todavía presentan pavimento deteriorado, lomos de burro, adoquines o calles de ripio. Su estructura robusta y la suspensión permiten afrontar esas condiciones con mayor seguridad y confort.
Las plegables encontraron un nicho muy definido entre quienes combinan distintos medios de transporte. Son una solución práctica para subirlas al tren, al subte o guardarlas dentro de departamentos pequeños.
En paralelo, las bicicletas eléctricas comenzaron a modificar el mercado. Su asistencia al pedaleo permite recorrer mayores distancias sin exigir demasiado esfuerzo físico, una característica que atrajo especialmente a personas que hasta hace poco dependían exclusivamente del automóvil.
Carolina Vairo, Marketing Manager de Vairo Bikes, sostuvo que la decisión debe partir del uso que tendrá el producto. "No existe una bicicleta mejor que otra, sino el modelo más adecuado para cada necesidad. Quien analiza la distancia que recorrerá, el tipo de calles y la frecuencia de uso suele realizar una compra mucho más acertada", explicó.
Cuánto cuesta una bicicleta de buena calidad
La diferencia entre un modelo básico y otro de mayor equipamiento puede ser importante, aunque los especialistas recomiendan pensar la compra como una inversión de largo plazo y no solamente como un gasto inicial.
En el segmento urbano, una bicicleta de buena calidad parte aproximadamente desde los $600.000 o $700.000 y puede llegar hasta $1.200.000, según la transmisión, el cuadro y los componentes.
Las mountain bikes presentan un rango más amplio. Los modelos de buena calidad se ubican entre $900.000 y $2.500.000, dependiendo del nivel de equipamiento.
Las plegables oscilan entre $900.000 y $1.600.000, mientras que las bicicletas eléctricas comienzan alrededor de $1,5 millones o $2 millones y superan los $5 millones cuando ofrecen mayor autonomía, motores más potentes y componentes de gama superior.
Granero indicó que una bicicleta urbana de buena calidad puede conseguirse entre $600.000 y $800.000, mientras que una eléctrica comienza cerca de los $2 millones.
Desde Grupo Núcleo, Mauro Guerrero, su CEO, recomendó evitar los productos de muy baja calidad cuando el objetivo es utilizarlos todos los días. Explicó que una bicicleta confiable reduce gastos futuros, ofrece mayor seguridad y mantiene mejor su valor con el paso del tiempo.
La misma recomendación realizó Carolina Vairo. Señaló que muchas veces el ahorro inicial termina desapareciendo cuando aparecen reparaciones frecuentes o resulta necesario reemplazar componentes de baja calidad pocos meses después de la compra.
Mantener una bicicleta cuesta muy poco frente al automóvil
Uno de los principales argumentos a favor de la bicicleta continúa siendo su reducido costo de mantenimiento. Con un uso urbano normal, los especialistas aconsejan realizar uno o dos services preventivos por año para conservar la transmisión, revisar los frenos y controlar el estado general del vehículo.
Un service completo cuesta entre $40.000 y $80.000. El cambio de cubiertas representa entre $40.000 y $120.000 por unidad, según la calidad elegida. Las pastillas o zapatas de freno cuestan desde $15.000 hasta alrededor de $50.000.
En tanto, una transmisión completa puede ubicarse entre $120.000 y $350.000, aunque ese reemplazo suele realizarse después de varios años cuando el mantenimiento preventivo es correcto.
Comparado con cualquier vehículo motorizado, el gasto anual resulta muy bajo.
El ahorro mensual también aparece como uno de los principales motivos para abandonar el automóvil. Según estimaciones de Grupo Núcleo, una persona que reemplaza buena parte de sus viajes diarios puede ahorrar entre $200.000 y $500.000 por mes entre combustible, estacionamiento, peajes y mantenimiento.
Desde Vairo Bikes calcularon que solamente los gastos habituales de un automóvil utilizado diariamente superan con facilidad los $300.000 o $400.000 mensuales, sin considerar seguros, depreciación o reparaciones extraordinarias.
Granero agregó que la bicicleta también genera beneficios difíciles de medir únicamente en dinero. Recordó que incorporar actividad física a la rutina diaria mejora la salud, reduce el estrés y disminuye las emisiones contaminantes.
Las eléctricas ganan terreno y qué conviene mirar antes de comprar
Las bicicletas eléctricas representan uno de los segmentos con mayor crecimiento dentro del mercado. Su principal ventaja consiste en ampliar el rango de usuarios, ya que permiten recorrer trayectos largos, afrontar pendientes o llegar al trabajo sin realizar un esfuerzo físico importante.
Los valores parten aproximadamente desde $1,5 millones o $2 millones y pueden superar ampliamente los $5 millones en modelos de mayor autonomía.
El costo de cargar completamente la batería resulta muy bajo. Según los fabricantes consultados, una carga completa representa apenas unos pocos cientos de pesos e incluso puede ubicarse por debajo de los $200, dependiendo de la tarifa eléctrica y de la capacidad de la batería.
Antes de comprar cualquier bicicleta, los especialistas recomiendan prestar atención a varios aspectos que muchas veces pasan inadvertidos. La calidad del cuadro, el sistema de frenos, la transmisión, las cubiertas, la disponibilidad de repuestos y el servicio posventa resultan determinantes para la vida útil del producto.
También aconsejan reservar parte del presupuesto para los accesorios de seguridad. Un casco homologado, luces delanteras y traseras, elementos reflectivos y un buen candado deberían acompañar la compra desde el primer día. Ese conjunto representa aproximadamente entre un 10% y un 15% del valor de la bicicleta.
El crecimiento de las ciclovías también contribuye a consolidar esta tendencia, aunque los fabricantes consideran que todavía quedan desafíos importantes. Entre ellos aparecen la necesidad de ampliar la red, mejorar la conectividad entre distintos sectores de las ciudades y generar más espacios seguros para estacionar bicicletas.
Granero destacó que el consumidor ya no compra una bicicleta únicamente para salir los fines de semana. "Hoy la decisión está mucho más vinculada con la movilidad, el ahorro y el bienestar, lo que amplía el universo de usuarios y genera oportunidades de crecimiento para toda la industria", comentó.
Para Guerrero, el proceso recién comienza y la bicicleta ocupará un lugar cada vez más importante dentro de la movilidad urbana. "Cuanto mejor sea la infraestructura y la convivencia entre ciclistas, peatones y automovilistas, más personas dejarán el auto para realizar sus recorridos diarios. La movilidad evoluciona hacia opciones más inteligentes, económicas y sustentables", concluyó.
El fenómeno ya no se limita a las grandes ciudades. También gana espacio en centros urbanos medianos, donde las distancias son cortas y permiten reemplazar el automóvil en buena parte de los traslados diarios. Para muchas familias, la bicicleta pasó de ser un complemento de ocio a una herramienta para reducir gastos mensuales sin resignar comodidad.
La oferta también evolucionó. Hoy existen bicicletas urbanas, mountain bikes adaptadas al uso diario, plegables, eléctricas y modelos híbridos que responden a distintos perfiles de usuarios. La variedad de precios y prestaciones amplió el mercado y permitió que cada comprador encuentre una opción acorde con sus necesidades.
Los fabricantes coinciden en que el consumidor actual analiza mucho más que el diseño. La calidad de los componentes, el costo de mantenimiento, la disponibilidad de repuestos y el respaldo de la marca pesan tanto como el precio al momento de decidir una compra.
Gisela Laura Granero, gerente de marketing y comunicación de López Hnos. SA, explicó que el cambio responde a varios factores que se potenciaron durante los últimos años. "Cada vez más personas incorporan la bicicleta como un medio de transporte cotidiano y no solamente para el tiempo libre. Ese cambio responde al ahorro económico, la conciencia ambiental, los beneficios para la salud y la búsqueda de alternativas más ágiles frente al tránsito urbano", señaló.
Qué bicicleta conviene elegir según el uso
Los especialistas consultados coinciden en que no existe una bicicleta ideal para todos los usuarios. La mejor elección depende del recorrido habitual, el estado de las calles, la frecuencia de uso y hasta del espacio disponible para guardarla.
Las bicicletas urbanas aparecen entre las más recomendadas para quienes recorren diariamente calles asfaltadas. Su posición de manejo ofrece mayor comodidad y su mantenimiento suele ser sencillo.
Las mountain bikes mantienen una fuerte presencia porque muchas ciudades todavía presentan pavimento deteriorado, lomos de burro, adoquines o calles de ripio. Su estructura robusta y la suspensión permiten afrontar esas condiciones con mayor seguridad y confort.
Las plegables encontraron un nicho muy definido entre quienes combinan distintos medios de transporte. Son una solución práctica para subirlas al tren, al subte o guardarlas dentro de departamentos pequeños.
En paralelo, las bicicletas eléctricas comenzaron a modificar el mercado. Su asistencia al pedaleo permite recorrer mayores distancias sin exigir demasiado esfuerzo físico, una característica que atrajo especialmente a personas que hasta hace poco dependían exclusivamente del automóvil.
Carolina Vairo, Marketing Manager de Vairo Bikes, sostuvo que la decisión debe partir del uso que tendrá el producto. "No existe una bicicleta mejor que otra, sino el modelo más adecuado para cada necesidad. Quien analiza la distancia que recorrerá, el tipo de calles y la frecuencia de uso suele realizar una compra mucho más acertada", explicó.
Cuánto cuesta una bicicleta de buena calidad
La diferencia entre un modelo básico y otro de mayor equipamiento puede ser importante, aunque los especialistas recomiendan pensar la compra como una inversión de largo plazo y no solamente como un gasto inicial.
En el segmento urbano, una bicicleta de buena calidad parte aproximadamente desde los $600.000 o $700.000 y puede llegar hasta $1.200.000, según la transmisión, el cuadro y los componentes.
Las mountain bikes presentan un rango más amplio. Los modelos de buena calidad se ubican entre $900.000 y $2.500.000, dependiendo del nivel de equipamiento.
Las plegables oscilan entre $900.000 y $1.600.000, mientras que las bicicletas eléctricas comienzan alrededor de $1,5 millones o $2 millones y superan los $5 millones cuando ofrecen mayor autonomía, motores más potentes y componentes de gama superior.
Granero indicó que una bicicleta urbana de buena calidad puede conseguirse entre $600.000 y $800.000, mientras que una eléctrica comienza cerca de los $2 millones.
Desde Grupo Núcleo, Mauro Guerrero, su CEO, recomendó evitar los productos de muy baja calidad cuando el objetivo es utilizarlos todos los días. Explicó que una bicicleta confiable reduce gastos futuros, ofrece mayor seguridad y mantiene mejor su valor con el paso del tiempo.
La misma recomendación realizó Carolina Vairo. Señaló que muchas veces el ahorro inicial termina desapareciendo cuando aparecen reparaciones frecuentes o resulta necesario reemplazar componentes de baja calidad pocos meses después de la compra.
Mantener una bicicleta cuesta muy poco frente al automóvil
Uno de los principales argumentos a favor de la bicicleta continúa siendo su reducido costo de mantenimiento. Con un uso urbano normal, los especialistas aconsejan realizar uno o dos services preventivos por año para conservar la transmisión, revisar los frenos y controlar el estado general del vehículo.
Un service completo cuesta entre $40.000 y $80.000. El cambio de cubiertas representa entre $40.000 y $120.000 por unidad, según la calidad elegida. Las pastillas o zapatas de freno cuestan desde $15.000 hasta alrededor de $50.000.
En tanto, una transmisión completa puede ubicarse entre $120.000 y $350.000, aunque ese reemplazo suele realizarse después de varios años cuando el mantenimiento preventivo es correcto.
Comparado con cualquier vehículo motorizado, el gasto anual resulta muy bajo.
El ahorro mensual también aparece como uno de los principales motivos para abandonar el automóvil. Según estimaciones de Grupo Núcleo, una persona que reemplaza buena parte de sus viajes diarios puede ahorrar entre $200.000 y $500.000 por mes entre combustible, estacionamiento, peajes y mantenimiento.
Desde Vairo Bikes calcularon que solamente los gastos habituales de un automóvil utilizado diariamente superan con facilidad los $300.000 o $400.000 mensuales, sin considerar seguros, depreciación o reparaciones extraordinarias.
Granero agregó que la bicicleta también genera beneficios difíciles de medir únicamente en dinero. Recordó que incorporar actividad física a la rutina diaria mejora la salud, reduce el estrés y disminuye las emisiones contaminantes.
Las eléctricas ganan terreno y qué conviene mirar antes de comprar
Las bicicletas eléctricas representan uno de los segmentos con mayor crecimiento dentro del mercado. Su principal ventaja consiste en ampliar el rango de usuarios, ya que permiten recorrer trayectos largos, afrontar pendientes o llegar al trabajo sin realizar un esfuerzo físico importante.
Los valores parten aproximadamente desde $1,5 millones o $2 millones y pueden superar ampliamente los $5 millones en modelos de mayor autonomía.
El costo de cargar completamente la batería resulta muy bajo. Según los fabricantes consultados, una carga completa representa apenas unos pocos cientos de pesos e incluso puede ubicarse por debajo de los $200, dependiendo de la tarifa eléctrica y de la capacidad de la batería.
Antes de comprar cualquier bicicleta, los especialistas recomiendan prestar atención a varios aspectos que muchas veces pasan inadvertidos. La calidad del cuadro, el sistema de frenos, la transmisión, las cubiertas, la disponibilidad de repuestos y el servicio posventa resultan determinantes para la vida útil del producto.
También aconsejan reservar parte del presupuesto para los accesorios de seguridad. Un casco homologado, luces delanteras y traseras, elementos reflectivos y un buen candado deberían acompañar la compra desde el primer día. Ese conjunto representa aproximadamente entre un 10% y un 15% del valor de la bicicleta.
El crecimiento de las ciclovías también contribuye a consolidar esta tendencia, aunque los fabricantes consideran que todavía quedan desafíos importantes. Entre ellos aparecen la necesidad de ampliar la red, mejorar la conectividad entre distintos sectores de las ciudades y generar más espacios seguros para estacionar bicicletas.
Granero destacó que el consumidor ya no compra una bicicleta únicamente para salir los fines de semana. "Hoy la decisión está mucho más vinculada con la movilidad, el ahorro y el bienestar, lo que amplía el universo de usuarios y genera oportunidades de crecimiento para toda la industria", comentó.
Para Guerrero, el proceso recién comienza y la bicicleta ocupará un lugar cada vez más importante dentro de la movilidad urbana. "Cuanto mejor sea la infraestructura y la convivencia entre ciclistas, peatones y automovilistas, más personas dejarán el auto para realizar sus recorridos diarios. La movilidad evoluciona hacia opciones más inteligentes, económicas y sustentables", concluyó.