Nacionales: "Por ley y para siempre"
El presidente de la Sociedad Rural pidió eliminar las retenciones
Nicolás Pino respaldó la política económica del Gobierno, pero reclamó eliminar las retenciones y bajar la presión tributaria sobre el agro.
Fecha/Hora: 27/07/2026 08:03
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El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, reclamó este domingo la eliminación definitiva de las retenciones durante la inauguración de la 138° Exposición Rural de Palermo. Ante Javier Milei, productores, empresarios y funcionarios, afirmó que "las retenciones deben dejar de existir, por ley y para siempre".
En el acto por los 160 años de la entidad, el dirigente sostuvo que los derechos de exportación perjudicaron al agro durante más de dos décadas. También reconoció avances económicos de la actual administración y destacó el diálogo entre la institución y el Gobierno nacional.
El aporte del campo a la economía y el empleo
Antes de plantear sus reclamos, Pino señaló que las cadenas productivas del agro aportaron más de USD 83.000 millones a la economía nacional durante el último año. Según detalló, la actividad agrícola generó USD 40.000 millones; la ganadería, USD 34.000 millones; y las producciones regionales, USD 11.500 millones.
El titular de la SRA también afirmó que el sector genera más de 4 millones de empleos directos e indirectos. "Todo el país se reactiva a partir del crecimiento del campo", aseguró.
El pedido para eliminar las retenciones
Pino cuestionó el esquema de derechos de exportación vigente desde 2002 y aseguró que el sector soportó un régimen que afectó la inversión y la producción.
"Desde el año 2002, los gobiernos han sometido al campo a un régimen confiscatorio: las retenciones. USD 215.000 millones ingresaron sólo por ese concepto en las arcas del Estado", afirmó.
El titular de la SRA sostuvo que la reducción de esos tributos durante la actual gestión permitió que parte de esos recursos permanecieran en manos de los productores.
"Lo reinvertimos en genética, pasturas, maquinaria y otros tipos de mejoras. Inmediatamente, crecieron el empleo rural, la producción agropecuaria y las superficies afectadas a lograrla", señaló.
Luego repasó los resultados que atribuyó a esa menor carga tributaria. Indicó que la cosecha de maíz aumentó un 34%, que el girasol alcanzó 7,5 millones de toneladas, que el trigo llegó a un récord de 30 millones de toneladas y que también crecieron las producciones de carne, huevos y miel.
Tras esa enumeración, insistió con el principal reclamo de la entidad: "Conclusión: está demostrado, como venimos diciendo, en coincidencia con el Presidente: las retenciones deben dejar de existir, por ley y para siempre".
Antes de cerrar ese tramo de su discurso, envió otro mensaje al sector: "Confíen en el campo; el campo nunca los va a dejar de a pie".
El reclamo por menos impuestos
Pino reconoció "notables logros" en el programa económico impulsado por Javier Milei. Entre ellos mencionó la reducción de la inflación, la mejora en el equilibrio fiscal y la estabilidad cambiaria, factores que, según afirmó, aportaron previsibilidad, favorecieron la baja del riesgo país y permitieron que "la producción ha comenzado a desplazar a la especulación financiera".
También destacó la apertura de mercados, la baja de los indicadores de pobreza y el diálogo que mantiene la Sociedad Rural con la Casa Rosada. "Los funcionarios escuchan y toman en cuenta nuestras propuestas", sostuvo.
Sin embargo, aclaró que todavía persisten obstáculos para el desarrollo del sector y reclamó una reducción más amplia de la presión tributaria: "Es imprescindible que dejen de agobiarnos con impuestos, y que lo recaudado vuelva, en forma de obras y servicios públicos", expresó.
Entre los tributos cuestionados incluyó Ingresos Brutos, las tasas viales que no se traducen en obras concretas y los gravámenes aplicados al traslado de mercadería entre provincias.
"Exigimos suprimir el cobro de gravámenes por el simple traslado de mercadería entre provincias, que crea aduanas internas, prohibidas por la misma Constitución Nacional", afirmó.
Además, aseguró que "la baja de impuestos no es sólo un hecho de justicia para los productores. Cuando los impuestos bajan, la producción aumenta, y esto beneficia a toda la población".
Infraestructura, educación y financiamiento
Pino sostuvo que el atraso en infraestructura constituye uno de los principales factores que afectan la competitividad del agro argentino.
Mencionó los problemas en caminos rurales, trenes, puertos, comunicaciones y las obras pendientes en la cuenca del río Salado. También pidió proyectos que permitan reducir el impacto de futuros eventos climáticos: "Mejorar los caminos rurales es inversión, no gasto", afirmó. Luego señaló que esas obras facilitan el transporte de la producción y garantizan el acceso de las familias rurales a escuelas y centros de salud.
También reclamó mayor inversión en educación y capacitación tecnológica. Citó a Juan Bautista Alberdi para remarcar que la educación constituye "la condición primera, la base fundamental de la vida política, económica y moral de los pueblos". Además, sostuvo que las escuelas rurales deben formar trabajadores en las nuevas tecnologías que requiere la actividad.
En materia de financiamiento, pidió herramientas que permitan sostener inversiones de largo plazo: "Con el ahorro propio podemos crecer, pero necesitamos líneas de crédito de largo plazo y a tasas compatibles con la inversión. Un crédito que no se puede pagar no es un crédito: es una quiebra asegurada", afirmó.
El potencial del agro y la revolución digital
Pino sostuvo que, con reglas estables, menor presión impositiva y acceso al financiamiento, el agro argentino podría incrementar de manera significativa su producción.
Según estimó, el sector tiene capacidad para aumentar un 50% la producción de cereales y oleaginosas, sumar un millón de toneladas de carne, duplicar la superficie forestada, incorporar 2.000 millones de litros de leche y agregar USD 20.000 millones por año a la economía nacional.
No obstante, aclaró que ese crecimiento deberá apoyarse en criterios de sustentabilidad, eficiencia y tecnología.
El dirigente advirtió que la expansión productiva deberá respetar el uso eficiente del agua, la tierra, la energía y los insumos. También señaló que los mercados internacionales exigen estándares más altos en huella de carbono, trazabilidad, bienestar animal y manejo responsable de los recursos naturales.
"La nueva revolución agropecuaria será digital: agricultura de precisión, sensores remotos, drones, inteligencia artificial, automatización, robótica, genética avanzada, plataformas de gestión y trazabilidad digital", afirmó.
Según explicó, esa transformación requiere conectividad, infraestructura física y herramientas tecnológicas. "Un país que quiere ser potencia agrícola necesitará un sistema financiero capaz de sostener inversiones a largo plazo", sostuvo. Agregó que ese esquema permitirá ampliar la capacidad productiva del agro argentino.
En el acto por los 160 años de la entidad, el dirigente sostuvo que los derechos de exportación perjudicaron al agro durante más de dos décadas. También reconoció avances económicos de la actual administración y destacó el diálogo entre la institución y el Gobierno nacional.
El aporte del campo a la economía y el empleo
Antes de plantear sus reclamos, Pino señaló que las cadenas productivas del agro aportaron más de USD 83.000 millones a la economía nacional durante el último año. Según detalló, la actividad agrícola generó USD 40.000 millones; la ganadería, USD 34.000 millones; y las producciones regionales, USD 11.500 millones.
El titular de la SRA también afirmó que el sector genera más de 4 millones de empleos directos e indirectos. "Todo el país se reactiva a partir del crecimiento del campo", aseguró.
El pedido para eliminar las retenciones
Pino cuestionó el esquema de derechos de exportación vigente desde 2002 y aseguró que el sector soportó un régimen que afectó la inversión y la producción.
"Desde el año 2002, los gobiernos han sometido al campo a un régimen confiscatorio: las retenciones. USD 215.000 millones ingresaron sólo por ese concepto en las arcas del Estado", afirmó.
El titular de la SRA sostuvo que la reducción de esos tributos durante la actual gestión permitió que parte de esos recursos permanecieran en manos de los productores.
"Lo reinvertimos en genética, pasturas, maquinaria y otros tipos de mejoras. Inmediatamente, crecieron el empleo rural, la producción agropecuaria y las superficies afectadas a lograrla", señaló.
Luego repasó los resultados que atribuyó a esa menor carga tributaria. Indicó que la cosecha de maíz aumentó un 34%, que el girasol alcanzó 7,5 millones de toneladas, que el trigo llegó a un récord de 30 millones de toneladas y que también crecieron las producciones de carne, huevos y miel.
Tras esa enumeración, insistió con el principal reclamo de la entidad: "Conclusión: está demostrado, como venimos diciendo, en coincidencia con el Presidente: las retenciones deben dejar de existir, por ley y para siempre".
Antes de cerrar ese tramo de su discurso, envió otro mensaje al sector: "Confíen en el campo; el campo nunca los va a dejar de a pie".
El reclamo por menos impuestos
Pino reconoció "notables logros" en el programa económico impulsado por Javier Milei. Entre ellos mencionó la reducción de la inflación, la mejora en el equilibrio fiscal y la estabilidad cambiaria, factores que, según afirmó, aportaron previsibilidad, favorecieron la baja del riesgo país y permitieron que "la producción ha comenzado a desplazar a la especulación financiera".
También destacó la apertura de mercados, la baja de los indicadores de pobreza y el diálogo que mantiene la Sociedad Rural con la Casa Rosada. "Los funcionarios escuchan y toman en cuenta nuestras propuestas", sostuvo.
Sin embargo, aclaró que todavía persisten obstáculos para el desarrollo del sector y reclamó una reducción más amplia de la presión tributaria: "Es imprescindible que dejen de agobiarnos con impuestos, y que lo recaudado vuelva, en forma de obras y servicios públicos", expresó.
Entre los tributos cuestionados incluyó Ingresos Brutos, las tasas viales que no se traducen en obras concretas y los gravámenes aplicados al traslado de mercadería entre provincias.
"Exigimos suprimir el cobro de gravámenes por el simple traslado de mercadería entre provincias, que crea aduanas internas, prohibidas por la misma Constitución Nacional", afirmó.
Además, aseguró que "la baja de impuestos no es sólo un hecho de justicia para los productores. Cuando los impuestos bajan, la producción aumenta, y esto beneficia a toda la población".
Infraestructura, educación y financiamiento
Pino sostuvo que el atraso en infraestructura constituye uno de los principales factores que afectan la competitividad del agro argentino.
Mencionó los problemas en caminos rurales, trenes, puertos, comunicaciones y las obras pendientes en la cuenca del río Salado. También pidió proyectos que permitan reducir el impacto de futuros eventos climáticos: "Mejorar los caminos rurales es inversión, no gasto", afirmó. Luego señaló que esas obras facilitan el transporte de la producción y garantizan el acceso de las familias rurales a escuelas y centros de salud.
También reclamó mayor inversión en educación y capacitación tecnológica. Citó a Juan Bautista Alberdi para remarcar que la educación constituye "la condición primera, la base fundamental de la vida política, económica y moral de los pueblos". Además, sostuvo que las escuelas rurales deben formar trabajadores en las nuevas tecnologías que requiere la actividad.
En materia de financiamiento, pidió herramientas que permitan sostener inversiones de largo plazo: "Con el ahorro propio podemos crecer, pero necesitamos líneas de crédito de largo plazo y a tasas compatibles con la inversión. Un crédito que no se puede pagar no es un crédito: es una quiebra asegurada", afirmó.
El potencial del agro y la revolución digital
Pino sostuvo que, con reglas estables, menor presión impositiva y acceso al financiamiento, el agro argentino podría incrementar de manera significativa su producción.
Según estimó, el sector tiene capacidad para aumentar un 50% la producción de cereales y oleaginosas, sumar un millón de toneladas de carne, duplicar la superficie forestada, incorporar 2.000 millones de litros de leche y agregar USD 20.000 millones por año a la economía nacional.
No obstante, aclaró que ese crecimiento deberá apoyarse en criterios de sustentabilidad, eficiencia y tecnología.
El dirigente advirtió que la expansión productiva deberá respetar el uso eficiente del agua, la tierra, la energía y los insumos. También señaló que los mercados internacionales exigen estándares más altos en huella de carbono, trazabilidad, bienestar animal y manejo responsable de los recursos naturales.
"La nueva revolución agropecuaria será digital: agricultura de precisión, sensores remotos, drones, inteligencia artificial, automatización, robótica, genética avanzada, plataformas de gestión y trazabilidad digital", afirmó.
Según explicó, esa transformación requiere conectividad, infraestructura física y herramientas tecnológicas. "Un país que quiere ser potencia agrícola necesitará un sistema financiero capaz de sostener inversiones a largo plazo", sostuvo. Agregó que ese esquema permitirá ampliar la capacidad productiva del agro argentino.