Actualidad: Por más que se le otorgue lo que pide
Estados Unidos excluyó a Argentina de un cupo de importación de 300.000 toneladas de carne
Trump habilitó 300.000 toneladas sin arancel para bajar precios locales, pero el país quedó excluido por tener cuota propia ya vigente.
Fecha/Hora: 27/08/2026 13:07
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Donald Trump habilitó un nuevo cupo temporal de importación de carne vacuna magra sin aranceles por 300.000 toneladas. La medida busca ampliar la oferta destinada a la producción de carne molida en Estados Unidos y frenar la suba de precios al consumidor.
Argentina quedó fuera del beneficio pese a ser uno de los principales exportadores de la región: el país ya cuenta con una cuota propia de acceso preferencial al mercado estadounidense, condición que lo excluye de este nuevo esquema. Brasil, en cambio, se posiciona como uno de los grandes ganadores, ya que no dispone de un contingente específico y puede acceder al cupo genérico recién anunciado.
El nuevo régimen entra en vigor el 1° de septiembre de 2026 y rige durante 90 días. Durante ese período ingresarán hasta 100.000 toneladas mensuales bajo un arancel preferencial, hasta completar el total anunciado. La normativa exige que la carne importada corresponda a recortes magros, exclusivamente destinados a mezclarse con producción local para elaborar carne molida. Según la proclamación presidencial, estos cortes se comercializan con un descuento cercano al 25% respecto de los valores habituales de importación.
El trasfondo de la decisión es una caída pronunciada del stock ganadero estadounidense, que la Casa Blanca atribuye a políticas previas, mayores costos de producción y restricciones sanitarias y climáticas. El texto oficial ubica el nivel de ganado en su piso más bajo en 75 años, aunque datos del Departamento de Agricultura (USDA) muestran señales de recuperación desde julio. El organismo proyecta una caída de aproximadamente 4% en la producción de carne vacuna durante 2026 respecto de 2025.
La exclusión argentina responde a un criterio técnico del Consejo de Importación de Carne de América (MICA). El cupo de 300.000 toneladas corresponde únicamente al contingente arancelario denominado "otros países o áreas", reservado para naciones sin cuota fija, como Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y los Países Bajos. Los países con cuota específica dentro del sistema de contingentes -Argentina, Australia, Nueva Zelanda, Uruguay y el Reino Unido- no califican para esta ampliación.
El texto firmado por Trump preserva los compromisos vigentes con países que tienen tratados de libre comercio o cuotas propias con Estados Unidos. Argentina accedió históricamente a un cupo libre de arancel de 20.000 toneladas, que en febrero de 2026 se amplió a 100.000 toneladas tras un acuerdo bilateral. Ese incremento impulsó a los frigoríficos exportadores argentinos y abrió un período de expansión comercial hacia el mercado norteamericano.
Entre las causas de la escasez, la administración estadounidense mencionó las restricciones a la importación de ganado vivo desde México, dispuestas para frenar el avance de la mosca barrenadora del Nuevo Mundo, además de la sequía y los incendios forestales que golpearon regiones ganaderas clave. Pese a este escenario, Estados Unidos mantiene su lugar como mayor consumidor mundial de carne vacuna por volumen y segundo en consumo per cápita.
La Casa Blanca estima que la ampliación temporal del contingente elevará en un 10% la oferta disponible de carne vacuna respecto de las proyecciones vigentes. El Gobierno aclaró que el objetivo no es afectar el mercado de hacienda para engorde ni perjudicar a los productores locales, sino sostener la reconstrucción del rodeo nacional.
La administración de Donald Trump estimó que, desde su regreso al poder, se registró por primera vez desde 2018 un aumento en la cantidad de cabezas de ganado y una mayor retención de vaquillonas entre los productores. El paquete de medidas para el sector incluye incentivos fiscales, menor carga regulatoria, refuerzo del seguro agrícola, protección contra el gusano barrenador y controles contra prácticas anticompetitivas en la cadena de comercialización de carne.
Argentina quedó fuera del beneficio pese a ser uno de los principales exportadores de la región: el país ya cuenta con una cuota propia de acceso preferencial al mercado estadounidense, condición que lo excluye de este nuevo esquema. Brasil, en cambio, se posiciona como uno de los grandes ganadores, ya que no dispone de un contingente específico y puede acceder al cupo genérico recién anunciado.
El nuevo régimen entra en vigor el 1° de septiembre de 2026 y rige durante 90 días. Durante ese período ingresarán hasta 100.000 toneladas mensuales bajo un arancel preferencial, hasta completar el total anunciado. La normativa exige que la carne importada corresponda a recortes magros, exclusivamente destinados a mezclarse con producción local para elaborar carne molida. Según la proclamación presidencial, estos cortes se comercializan con un descuento cercano al 25% respecto de los valores habituales de importación.
El trasfondo de la decisión es una caída pronunciada del stock ganadero estadounidense, que la Casa Blanca atribuye a políticas previas, mayores costos de producción y restricciones sanitarias y climáticas. El texto oficial ubica el nivel de ganado en su piso más bajo en 75 años, aunque datos del Departamento de Agricultura (USDA) muestran señales de recuperación desde julio. El organismo proyecta una caída de aproximadamente 4% en la producción de carne vacuna durante 2026 respecto de 2025.
La exclusión argentina responde a un criterio técnico del Consejo de Importación de Carne de América (MICA). El cupo de 300.000 toneladas corresponde únicamente al contingente arancelario denominado "otros países o áreas", reservado para naciones sin cuota fija, como Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y los Países Bajos. Los países con cuota específica dentro del sistema de contingentes -Argentina, Australia, Nueva Zelanda, Uruguay y el Reino Unido- no califican para esta ampliación.
El texto firmado por Trump preserva los compromisos vigentes con países que tienen tratados de libre comercio o cuotas propias con Estados Unidos. Argentina accedió históricamente a un cupo libre de arancel de 20.000 toneladas, que en febrero de 2026 se amplió a 100.000 toneladas tras un acuerdo bilateral. Ese incremento impulsó a los frigoríficos exportadores argentinos y abrió un período de expansión comercial hacia el mercado norteamericano.
Entre las causas de la escasez, la administración estadounidense mencionó las restricciones a la importación de ganado vivo desde México, dispuestas para frenar el avance de la mosca barrenadora del Nuevo Mundo, además de la sequía y los incendios forestales que golpearon regiones ganaderas clave. Pese a este escenario, Estados Unidos mantiene su lugar como mayor consumidor mundial de carne vacuna por volumen y segundo en consumo per cápita.
La Casa Blanca estima que la ampliación temporal del contingente elevará en un 10% la oferta disponible de carne vacuna respecto de las proyecciones vigentes. El Gobierno aclaró que el objetivo no es afectar el mercado de hacienda para engorde ni perjudicar a los productores locales, sino sostener la reconstrucción del rodeo nacional.
La administración de Donald Trump estimó que, desde su regreso al poder, se registró por primera vez desde 2018 un aumento en la cantidad de cabezas de ganado y una mayor retención de vaquillonas entre los productores. El paquete de medidas para el sector incluye incentivos fiscales, menor carga regulatoria, refuerzo del seguro agrícola, protección contra el gusano barrenador y controles contra prácticas anticompetitivas en la cadena de comercialización de carne.