Otra votación clave para definir al próximo secretario general de la ONU

Se realiza este viernes el tercer sondeo informal, denominado straw poll. En la última ronda, Grossi tuvo 7 votos, detrás de Carolyn Rodrigues-Birkett y Rebeca Grynspan.

Fecha/Hora: 18/09/2026 09:03 Cód. 112055 Tiempo de lectura: 3.11 minutos.
Rafael Grossi, candidato a secretario general de la ONU, afronta este viernes una nueva instancia clave en la carrera para suceder a António Guterres. El Consejo de Seguridad realizará su tercer straw poll, una consulta informal destinada a medir nuevamente el nivel de respaldo de los 15 integrantes del organismo a las postulaciones.

El diplomático argentino llega a esta ronda después de haber obtenido siete votos favorables en las dos primeras consultas. En el segundo sondeo, realizado en agosto, quedó detrás de la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, que consiguió ocho apoyos, y de la costarricense Rebeca Grynspan, que obtuvo siete, aunque con una cantidad menor de votos negativos.

En aquella segunda consulta, Rodrigues-Birkett recibió ocho votos a favor, tres en contra y cuatro países que no expresaron opinión. Grynspan consiguió siete apoyos, cuatro rechazos y cuatro sin opinión, mientras que Grossi obtuvo siete votos favorables, seis negativos y dos sin opinión.

El argentino había alcanzado también siete respaldos en la primera ronda, realizada el 30 de julio, aunque entonces había recibido apenas dos votos en contra y seis países no habían expresado opinión. El nuevo sondeo permitirá observar si se produjeron modificaciones en los apoyos a los principales candidatos.

Los straw polls no constituyen una elección definitiva. Para ser elegido, un candidato debe alcanzar al menos nueve votos favorables en el Consejo de Seguridad y, además, ninguno de los cinco miembros permanentes -Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido- debe ejercer su poder de veto.

Grossi y su visión para Naciones Unidas
La Argentina respalda oficialmente la candidatura de Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Su propuesta para Naciones Unidas apunta a una organización más eficaz, con prioridades más delimitadas y concentrada en aquellas áreas en las que puede obtener resultados concretos.

A horas del tercer sondeo, Grossi publicó una columna de opinión en The Economist en la que planteó su visión sobre el futuro de Naciones Unidas. El diplomático sostuvo que el próximo secretario general deberá ser "realista" frente a un escenario internacional atravesado por conflictos y rivalidades entre potencias, indicó La Opinión Austral.

Para Grossi, la organización debe concentrar sus esfuerzos en la prevención y en sus tres pilares: paz y seguridad, derechos humanos y desarrollo. "Las Naciones Unidas no fueron creadas para llevarnos al cielo, sino para salvarnos del infierno", escribió, al recuperar una frase atribuida a Dag Hammarskjöld, segundo secretario general de la organización.

El argentino se definió como un "realista optimista" y vinculó esa mirada con sus cuatro décadas de experiencia diplomática y su trayectoria al frente de organismos internacionales.

"El próximo secretario general tendrá que lidiar con un mundo de poderes rivales y conflictos en el que la ONU, y a veces incluso el multilateralismo, han quedado relegados", sostuvo.

La experiencia del OIEA que Grossi lleva a su candidatura
Para explicar el tipo de liderazgo que propone, Grossi recurrió a su experiencia al frente del OIEA, organismo que dirige desde 2019. Destacó el trabajo desarrollado en áreas como medicina nuclear, seguridad energética y supervisión de instalaciones nucleares, además de las negociaciones realizadas en escenarios de conflicto.

Entre los casos mencionó la guerra en Ucrania. Según señaló, sus conversaciones con los presidentes Vladimir Putin y Volodymyr Zelensky permitieron establecer una presencia permanente del OIEA en la central nuclear de Zaporizhzhia y en las demás centrales nucleares ucranianas.

También hizo referencia a una reciente misión a Deir ez-Zor, en Siria, donde el organismo había considerado que existían indicios de un reactor nuclear secreto. Grossi señaló que el nuevo gobierno sirio permitió el ingreso de inspectores y que el organismo pudo resolver las cuestiones de salvaguardias vinculadas con actividades nucleares pasadas.